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264 Canciones

 

  1. A quien pueda interesar

  2. Abro después de las dos

  3. Acerca de los padres  

  4. Acerca del amor

  5. Ahora sé

  6. Al cabo del mar

  7. Al lado de mi casa o La encrucijada

  8. Al venir hacia acá

  9. Alma mía (María Greever)

  10. Amargas verdades ( de Sindo Garay)

  11. Angola es una

  12. Anoche

  13. Apariciones

  14. Apología de mujer con sombrero - Tetralogía de mujer sin sombrero

  15. Atavismo

  16. Ay de mí!

  17. Ay! la marea

  18. Ayer u hoy

  19. Bajo el arco del sol, la lucha armada

  20. Besos atrás

  21. Blancanieves    

  22. Blanco     

  23. Buena mañana tenga Febrero

  24. Buenos días Isel (Enrique Nuñez)

  25. Canción contra la indecisión o Preguntas contra la indecisión como homenaje a Miguel Enríquez 

  26. Canción de posguerra

  27. Canción del pasado

  28. Canción del pueblo o Por el rastro de los libertadores

  29. Canción infantil

  30. Canción para dormir a un viejo

  31. Cancion para recordar a Maria ( de Ireno Garcia)

  32. Cántalo, pero báilalo

  33. Cánteme

  34. Cayó una estrella

  35. Chanson

  36. Cleopatra

  37. Comité ( de Ireneo García)

  38. Como cuando un gran fuego

  39. Como se ama a una verdad

  40. Como si tú fueras el comunismo    o Comunismo 

  41. Como todo el mundo

  42. Como un sueño triunfante

  43. Con tiempo

  44. Corro el riesgo

  45. Cosmonautas

  46. Creo     

  47. Cuál de esos planetas o en cual de esos planetas?

  48. Cualquier mañana

  49. Cuando despierto

  50. Cuando el sol se pierde

  51. Cuando me muera

  52. Cuando te encontré (Silvio Rodríguez - Pablo Milanés)

  53. Cuántas veces al día?

  54. Cuentan 

  55. De donde crece la palma o Se aproxima el brote oscuro (José Martí-Silvio Rodríguez)

  56. De qué valen mis razones

  57. Debajo del cañón

  58. Defectos

  59. Defensa del trovador

  60. Déjame regresar

  61. Dentro de un siglo

  62. Depredador

  63. Después que canta el hombre

  64. Detalle de mujer con sombrero - Tetralogía de mujer sin sombrero III

  65. Días de soldado

  66. Diciembre

  67. El aguerrido pueblo de Fidel     

  68. El anónimo

  69. El barquero

  70. El calendario

  71. El circo

  72. El colibrí o El colibri y la flor (Anonima)

  73. El estante

  74. El güije de la soledad o El güije o La laguna fría 

  75. El hombre

  76. El insecto aquel o los funerales del insecto

  77. El loco y el relojero

  78. El machete

  79. El matador

  80. El peregrino 

  81. El pobre amor ( de Guillermo Rodríguez Rivera)

  82. El rock de los fantasmas

  83. El silencio

  84. El tiempo

  85. El universo es un rastro de hierros

  86. Ella salió desnuda

  87. Elogio de la guerra

  88. Elogio del horror

  89. Elogio del pecado

  90. Elpidio Valdés

  91. Emilia

  92. En busca del tiempo perdido o En busca del tiempo perdido para mientras tanto

  93. En ciertos lugares

  94. En cualquier noche

  95. En esta melodía en que te vas

  96. En mi país

  97. En otro tiempo

  98. En una nube viajera

  99. Entre los sueños del hombre

  100. Entre mar y tierra

  101. Érase que se era

  102. Eres el amor

  103. Es sed

  104. Estoy en ti

  105. Existen o Menos mal que existen o Todo el mundo tiene una Moncada 

  106. Fábula del océano

  107. Federico

  108. Fin de año

  109. Fragmento

  110. Función

  111. Graciela

  112. Grita más

  113. Haces Bien o Canción a un microbrigadista

  114. Has de saber mi nombre

  115. Has sido echado

  116. Hasta siempre ( de Carlos Puebla) Encuentro Tropa Cósmica (La Habana, 9-8-97)

  117. Hay ocho cuerdas

  118. Hay un grupo que dice

  119. Hay un ser pequeño y suave

  120. Haz lo que debas hacer

  121. Hojas de Enero

  122. Hombrediablo

  123. Hoy es la víspera de siempre

  124. Hoy soy el que siempre he sido

  125. Hubo un país     

  126. Identidad  o yo vengo

  127. Imaginada

  128. Infinitivos

  129. Josáh, la que pinta

  130. Kosovo  o Un millon de ratas grises 

  131. La alegría

  132. La alondra y el pavoreal

  133. La Bayamesa (o No te acuerdas) (Céspedes - Fomaris - Castillo)

  134. La cal 

  135. La canción imposible

  136. La cascada

  137. La charca

  138. La ciudad

  139. La cosecha

  140. La espada roja

  141. La historia de mi amor

  142. La ilusión

  143. La luz

  144. La muerte espera por allí

  145. La niña llora

  146. La noche

  147. La otra presencia

  148. La soledad en esta madrugada

  149. La verdadera dimensión de las cosas

  150. Las mujeres de los individuos

  151. Las nubes

  152. Las ratas o Balada de las ratas

  153. Leyenda del águila

  154. Los cazabrujas de Dores

  155. Los compromisos o Los testimonios    

  156. Los días que hay que amar o Pienso que hay días

  157. Los Dientes de Tiburón

  158. Los momentos ( de Eduardo Gatti)

  159. Los muertos y los vivos

  160. Los pájaros

  161. Love ( de Lennon ) 

  162. Marcha de la rueda

  163. María

  164. Martianos

  165. Más de una vez

  166. Me sonaba la nariz

  167. Mensaje a Paloma Díaz

  168. Mientras tanto

  169. Mira     

  170. Movilizar

  171. Mujer sin sombrero - Tetralogía de mujer sin sombrero IV

  172. Mundo de locos

  173. Murciélago

  174. Nace una comunidad o La canción de los viejos recuerdos

  175. Navegando hacia el este

  176. No digo no

  177. No hay

  178. No hay nadie

  179. No me escribas más    o No me escribas más sin avisar 

  180. No pienses, no digas

  181. No sabe

  182. No soy

  183. No tengo que cerrar los ojos

  184. No vayas a cerrar los ojos

  185. Nómbrame un beso

  186. Nubes

  187. Nubes de alivio o  Navegando nubes     

  188. Nuestra ciudad

  189. Nunca he creído que alguien me odia    o Mi asesino es el pasado  

  190. Oda a mi generación

  191. Oh!, bienvenido seas Octubre

  192. Oye

  193. Pablo

  194. Padrino

  195. Palabras

  196. Para Barbara ( de Santiago Feliu) 

  197. Para el que tiene prisa

  198. Para mirar nacer (Víctor Casaus - Silvio Rodríguez)

  199. Para vivir ( de Pablo Milanés)

  200. Paso perdido      

  201. Paula     

  202. Pieza de guitarra (Instrumental)

  203. Por el trópico de cáncer

  204. Por qué

  205. Proposiciones

  206. Puede no ser o ser    

  207. Puedes matarme, si lo prefieres

  208. Qué distracción

  209. Qué duro ha de ser para el poeta

  210. Qué esperas de mí

  211. Que levante la mano la guitarra

  212. Qué niño luce un barco en el océano

  213. Qué papel

  214. Qué poco es conocerte

  215. Qué sabemos nosotros

  216. Quién va a pensar en algo más

  217. Quizás un buen día

  218. Recuerdo

  219. Sábado

  220. Saudade

  221. Se cuenta de ti

  222. Se ha despertado mojada

  223. Si no es mucho pedir

  224. Siempre muy de mañanas

  225. Sin Amor ( Xiomara Laugart)

  226. Soneto?

  227. Sonrisas de papeles

  228. Suave niña

  229. Sueño del colgado y el árbol

  230. Te vas

  231. Tema de la adolescencia

  232. Tengo que estar en ti

  233. Terezín     

  234. Tirando piedras para el cielo

  235. Treinta años

  236. Tres mil pájaros

  237. Tu beso

  238. Tu mirada me espanta

  239. Tu papel

  240. Un apagado ruido azul

  241. Un barco sigue al mundo

  242. Un día nuestros fantasmas

  243. Una canción de amor esta noche

  244. Una mañana azul

  245. Una mujer

  246. Una vieja visión

  247. Valparaíso (Osvaldo Rodríguez)

  248. Variaciones o Venga el futuro

  249. Veintidós de nieve

  250. Veintitrés

  251. Veo el tiempo venir

  252. Vietnam

  253. Vietnam, yo vivo

  254. Virgen de Occidente

  255. Viven muy felices

  256. Voy a cantarle al porvenir

  257. Y mucho más que veremos viendo

  258. Y yo te di una flor o Te di una flor radiactiva o Flor radiactiva

  259. Yo llego o De la vida y la vivienda 

  260. Yo llevo una casa en mi canción

  261. Yo me sé una historia

  262. Yo quisiera saber

  263. Yo te invito a caminar conmigo

  264. Yo vi la sangre de un niño brotar ( de Pablo Milanés)

 

 

 

 

 

 

 

 

1

A Quien Pueda Interesar

 

¿Cómo andan, hola, qué tal?   

(a quien pueda interesar)

¿Cómo andan, hola, qué tal?:

¡soy feliz de regresar!

 

Ahora heme aquí,

entre ustedes en la vida otra vez.

Ahora heme aquí,

con un poco de agua fría en los pies.

 

Ya regresé

y el que quiera puede ya sonreír,

el que quiera puede irse a llorar,

y al que quiera puede darle igual.

 

Estoy hablando a quien pueda interesar,

pero ante todo abrazo a mis amigos,

a alguna muchachita que se muestre

amable en el saludo,

a la familia, a los vecinos y demás.

Estoy hablando a quien pueda interesar,

pero ante todo estoy besando el suelo.

Como se puede ver,

regreso con color en las mejillas

-y si pudiera verse el alma habría más-.

Me regocija verlo todo junto otra vez,

para vivir un poco más allá,

para morir un poco más también.

 

Estoy hablando a quien pueda interesar,

a-quien-pue-dain-te-re-sar.

 

 

 

 

 

2

Abro después de las dos

 

Tengo que cuidar a mi hermana

Qué cigarros fumas ahora

Hoy me caso y no tengo anillo

Yo si que no creo en nadie

Ella es más alta que él

Dónde está mi cinto amarillo

Los zapatos no te combinan

Ella está muy avejentada

 

Abro después de las dos

Salí a almorzar

 

Viste que carro más bueno

Cuida que el niño no bese a la niña

A las 5 iremos al cine

Sus padres son divorciados

Entonces se quitó el vestido

Qué fría está la comida

Ese chisme quién te lo dijo

A tu obra le falta fuerza

 

Abro después de las dos

Salí a almorzar.

 

  

3

Acerca de los padres

 

Cuando venía de la escuela

y alguien le quitaba un medio al niño

su padre le pegaba haciéndolo salir

Tenía que romperle la cara sin llorar

 

Si se ponía a dibujar sus casas y soles le hacía trizas

Los machos juegan a las bolas y a pelear

Búscate un papalote y deja de soñar

 

No pudo decir que tuvo miedo

No pudo decir que le dolía

No pudo decir que era salvaje lo que hacía

 

No pudo llorar como pensaba

No pudo pedir ayuda alguna

No pudo sino tragar en seco su amargura.

 

¿Quién?

¿Quién tiene un hijo en las entrañas?

¿Quién le está dando el desayuno

para cobrárselo mañana?

¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?

¿Quién juguetea con alquimia?

¿Quién quiere fabricar cerebros

y sólo esta sembrando muertos?

 

Y la erosión le trajo un sexo

Y una presencia ante la vida

Sellados por un fuerte cordón umbilical

Pues por su filiación sexual le juzgarán

 

Hoy los archivos se desbordan

de psicopatías y prejuicios,

de mutiladas fantasías del horror,

de remendados en la frente y el amor.

 

De nada le sirve ser amigo,

de nada le sirve ser hermano.

El sexo es el juez universal del ser humano

 

Y si eres mujer no pidas ni agua

si cambias de hombre por semana.

El odio te sigue inevitable cama a cama

¿Quién? ¿Quién tiene un hijo en las entrañas?

¿Quién le está dando el desayuno

para cobrárselo mañana?

 

¿Quién? ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?

¿Quién juguetea con alquimia?

¿Quién quiere fabricar cerebros

y sólo esta sembrando muertos?

¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?

 

¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?

 

 

 

 

 

4

Acerca del amor (1969)

 

Ahora nadie realmente me está escuchando,

pero yo quiero hacerle una canción a mi amor.

Como no he tenido amores duraderos,

nadie va a pensar que estoy hablando de sí

cuando diga cosas del abrazo,

de las despedidas y los besos.

El beso de que hablo

se lo pude haber dado a mi guitarra.

 

Los rostros son como estaciones,

pasan llenos de hojas amarillas,

de soles ardorosos, de vientos arropados.

Nadie tiene estaciones en su haber.

Todo el mundo se queda bajo su piel

caliente.

El calor y la brisa retozan afuera,

la verdad y la mentira retozan afuera,

los proyectos de cielo, la paciencia del tiempo,

una sombra en la que crees ver la luz,

pero tanto la aurora como la cruz quedan afuera.

Es aire que se respira y que se deja:

se queda.

 

 

Heme aquí hablando al mismo ritmo

de muchas direcciones, de mil oscuridades

que han servido para emprender abrazos,

sitios donde han rodado tantos cuerpos

vacíos o plenos.

Para qué describir el pelo del amor,

si el pelo del amor cambia de forma.

Para qué pronunciar los vanos trazos

con que a veces descubro el desconcierto.

No digo, no hablo.

 

Yo no describo la risa del amor,

pues si acaso dijera que su risa amanece

en la buena penumbra de una calle desierta,

que hay un sol sumergido en sus labios terribles,

mis ojos fueran manos en la oscuridad,

y no:

son ojos, pese a todo

son ojos mis ojos.

 

Mi amor existe y nunca se peina

ni ríe ni mira.

Es amor solamente.

Sólo amor.

 

 

 

 

5

Ahora sé

 

Ahora sé
Que el amor es soledad buscar una esperanza
Que siempre desaparece cuando se le alcanza
Ahora sé

Ahora sé
Que el estar acompañado es caminar sin nadie
Que cuando alguien va a tu lado es no tener a nadie
Ahora sé

El amor es buscar
El amor no es tener
Es vivir de querer
De querer alcanzar, lo sé

El amor es buscar
El amor no es tener
A la vez que se da
Ya no es sueño de amor, lo sé

Ahora sé
Que ese perro fugitivo que me ladra tarde
Tiene una morada esquina que hay en cada calle
Ahora sé

Ahora sé
Que ha buscado y que ha tenido y que no vive preso
Que sabe que él tenerlo todo cuesta un alto precio
Ahora sé

Ahora sé

6

Al cabo del mar (1969)

 

Hoy, al cabo del mar, quisiera saber

qué hiciste la noche en que no vi tu mano,

qué hicieron tus libros y tu último espejo,

qué hizo tu cuerpo soñado, cuando ya no estuve

abriéndote luces de cientos de estrellas

en cada palabra de amor descubierta hacia ti.

 

 

Qué cosa dijiste la última noche

al nuevo silencio posado en tu almohada.

Aprende a llevarme,

que aún voy doblado por ti.

Hoy, al cabo del mar, quisiera saber

qué píldora estuvo colmando tu sueño,

qué filo cortó tu deseo de nombrarme,

qué ala pensaste encontrar para alzar tanto peso

y hacerlo tan fácil, como si mi abrazo

se fuera a romper con volar.

 

Hay tanto recuerdo, hay tanto y con alas

-alas que nos siguen al cielo, a la muerte-.

Aprende a llevarme,

que aún voy doblado por ti.

 

Hoy, al cabo del mar, quisiera saber

si fue casualmente que hallaste al amigo

que toda una tarde te vio recordando

y así me lo dijo con voz de verdugo sublime,

haciendo de un día de sol día de tumbas,

maldita canción que olvidar.

 

Así quedó roto, por cuatro palabras,

el ancho escondite que usé para huirte.

Aprende a llevarme,

que aún voy doblado por ti.

 

Hoy, al cabo del mar, no hay nada que hacer

con esta distancia sin tiempo y espacio,

con esta distancia tenaz, siempre cerca,

con esta distancia de los pensamientos furiosos,

tuyos, carniceros, que nunca reposan,

que incendian las olas a golpes de viento y canción.

Ya no hay nada que hagamos que pueda alejarnos

de la piel crecida entre nuestros cuerpos.

Aprende a llevarme, que aún voy doblado por ti.

7

Al lado de mi casa o La encrucijada

 

Al lado de mi casa

hay otra casa

donde se ve vivir,

como allá, como aquí.

 

La ¿????

es a mi semejanza,

un hombre, una mujer,

un niño sin saber.

 

Ríen de lo que yo reí,

lloran de lo que lloro.

Lo mismo te sucede a ti:

somos igual en todo.

 

Si el mundo fueran

sólo dos familias

-lo voy a exagerar-,

dos gentes nada más:

Cuánta preocupación

de una a la otra.

Cuánto miedo a quedar

solo en la oscuridad.

 

¿???

goza de convivencia

y no como en la realidad

que es de supervivencia.

 

Para el decir del pueblo,

ser hermano,

es más que comunión

o darse un pantalón.

 

 La soledad es

parte del camino

del que no tiene don,

del que no es señor.

 

Si se traslada esta lección

al plano universal

o se está al pie de otro cañón

o se ven agonizar.

 8

Al venir hacia acá (1969)

 

Al venir hacia acá

iba mirando el color de la acera.

Era gris, como siempre,

algo sucia y gastada.

También conté las grietas

y había cuarenta y tres nidos de hormigas.

 

Al venir hacia acá

iba escuchando el sonido del aire.

Era confuso y mezclado

en camiones y puertas.

La gente se besaba

y había ruidos sin nombre ni apariencia.

 

Al venir hacia acá

iba lentamente,

como una ceremonia secreta del camino.

Al venir hacia acá

iba sonriendo,

tranquilo y poderoso

como cualquiera que anda.

 

Al venir hacia acá

 

 

9

Alma mía

 

Alma mía sola, siempre sola,
sin que nadie comprenda tu sufrimiento,
tu horrible padecer;
fingiendo una existencia siempre llena
de dicha y de placer,
de dicha y de placer...

Si yo encontrara un alma como la mía,
cuantas cosas secretas le contaría,
un alma que al mirarme sin decir nada
me lo dijese todo con su mirada.

Un alma que embriagase con suave aliento,
que al besarme sintiera lo que yo siento,
y a veces me pregunto que pasaría
si yo encontrara un alma como la mía.

 

 

 

10.

Amargas verdades

 

Las amargas verdades que me dijiste
cuando en busca de amores llamé a tu pecho
no sabes el inmenso mal que tú me has hecho.
Estoy muy triste
por aquellas palabras que me dijiste.

Sé que no he de ser tuyo,
que no me quieres,
que la maldad y el odio
cruel me maltratan.
Sé que eres veleidosa
que eres ingrata
y así como tu querer
aunque sea una mentira
di que me quieres.

 

11

Angola es una

 

La misma casa de miseria
de tabla sucia y de remiendo
es el desolador atuendo
que adorna por toda mi tierra.

Y la inocencia sin escuela,
el mismo harapo sin juguete
que me castiga como un fuete
de punta a punta las fronteras.

¿Qué voy a hacer?
Diga quien diga que dos,
diga quien diga que diez,
Angola es una
como el deber.

El mismo látigo inflexible
desde Cabinda hasta Cunene,
nos humilló, nos hizo fieles
de los escarnios increíbles.

La misma piel que estalla y cruje,
la misma víscera que escucha,
el mismo pueblo que ama y lucha,
la misma selva, la que ruge.

 

 

12

Anoche

 

Anoche dormí intranquilo yo.
Anoche no estabas cerca, no.
Anoche quise tenerte,
quise besarte.

Soñé contigo, donde estés
y me dormí después.

La noche está llegando.
Dime amor hasta cuando
añoraré tu calor
perdido.

 

13

Apariciones

Apareció aquélla mujer, de lejos,
cuando me imaginaba que era virgen.
Aquel cuerpo de paraje silvestre
insinuaba cintura de sorpresas.

Con un niño de brazos y otro bulto
pasó tiempo después por una calle;
luego por una foto, con un hombre
rarísimo en bigote y sombrerito.

Todo fue así. Mas no le supe nunca.
Se la tragó la grega, el vecindario,
el país, el vaivén, la mar de mundo.

Ahora llega, en el viento, a mi trinchera.
Es porque estoy en la guerra -me digo-
solamente porque estoy en la guerra.

 

 

14

Apología de mujer con sombrero - Tetralogía de mujer sin sombrero ( Inédita )

 

Yo no vine aquí, viniste tú,
yo no te esperaba y te besé
se supone que debo callar
se supone que debo seguir,
se supone que...
no debo protestar.

Se supone
que eres un regalo
que se me rompió en seguida
y ahora nada, lo de siempre.

Se supone
que eres el sombrero de una fiesta
de esos de cartón
para la ocasión.

¡Oh, mujer!
Si supieras lo breve que entraba la luz,
en la casa de un niño en un alto edificio,
y que era la hora esperada del día,
no me hubieras tocado
en el hombro una vez.

¡Oh, mujer!
Si supieras lo breve que entraba esa luz,
en una casa que se llamaba la noche,
en una casa en la que no había más puertas,
que la de la razón
de aquel niño sin fe.

Ahora se supone y nada más,
yo también quisiera suponer
que la cobardía no existió,
que es un viejo cuento de dormir,
pero quedo yo
en medio de mi.

Y en medio de las mismas paredes
sonriendo a los amigos
hiendo allá, desayunando,
pero quedo yo aquí aplaudiendo
una vez mas a los fantasmas
de las tres.

¡Oh, mujer!
ojalá que contigo se acabe el amor,
ojalá hayas matado mi última hambre,
que ridículo acaba implacable conmigo,
y yo de perro fiel
lo transformo en canción.

¡Oh, mujer!
no te culpes,
la culpa es un juego de azar,
nadie sabe lo malo que puede ser riendo,
y lo cruel que pudiera salir un regalo,
no te asustes del día que va terminar,
no te asusten los puentes que caigan al mar,
no te asustes de mi, carcajada final.

 

15

Atavismo

 

16

Ay de Mí!

El sol cansado de mí
un día me abandonó sin hablar,
sin decir.
¡Ay de mí!

La luna me acompañó
callada en mi caminar sin hablar,
sin decir.
¡Ay de mí!

Tu languidez o yo,
tu ancho ventanal,
el aire de tu piel,
tu sombra al caminar.

No hay otra solución,
mi mundo anciano está
y ya mis manos son
de duro pedernal.

Podré entonces vivir,
podré entonces llorar,
pero no acariciar
la verdad de tu abrazo.
¡Ay de mí!

Podré entonces cantar,
podré entonces reír,
pero no detener mi razón
que en pedazos va por ti.

Sobre toda tu piel
quiero hacer el amor
en tu lecho de piel
quiero echar mi rincón.

No quiero el despertar
de abrir un puño
y ver que en la palma
quedó sólo sal,
sólo sal,
sólo sal.

 

17

Ay! la marea

 

La luna está
hinchándole el pecho al mar.
No salgas hoy,
no salgas hoy en tu barco.

No salgas hoy
si no quieres zozobrar,
que el mar está,
que el mar está respirando.

¡Ay! La marea.
¡Ay! Respirando.

Lo que te dé
Lo que te dé para ti
píntalo azul,
píntalo pálido y blando.
Que lo que doy,
que lo que doy una vez,
si no lo doy
por dentro me va acabando.

Fuera de mí
un astro ensaya su luz.
Dentro de mí,
la noche es resplandeciente.
Fuera de mí
un astro ensaya su luz.
Dentro de mí,
el mar se vuelve impaciente.

 

18

Ayer u hoy

 

Ayer u hoy:
lo mismo da.
Yo llegué a la noche,
le bajé su síper
y dormí con ella,
porqué hasta la noche
he querido verla
en su propio lecho
y a través de un beso.

Ayer u hoy:
lo mismo da.
Yo me abrí la mano
y dejé que el viento
lamiera mis palmas
que están irritadas
de seguirme tanto
y maldecir conmigo
a flores y santos.

Ayer u hoy:
lo mismo da.
Superé algo escrito
sobre mi persona,
algo que decía
algo que acusaba
pero tengo suerte
pues de uno no escriben
todos los días.

Ayer u hoy:
lo mismo da.
Yo me hice el muerto
a ver que pasaba
y que ratones,
culebras y sapos
me ponían flores
y gritando hacían
como que lloraban.

 

 

19

Bajo el arco del Sol, la lucha armada (1968)

 

Hoy caminé en el lado de otro odio
donde ronda el mundo y yo cuando estoy,
y vi la realidad bajo una tempestad.
Supe que por mi herida me sangraban otros golpes
y otras furias también,
y vi la realidad arrodillada frente al mar.

Mira mi herida en la mano que pulsa con la muerte
y óyeme el fuego descubierto en la voz.
Mira mi herida de otras regiones como Indochina,
bajo el arco del sol.
Hoy dividí mi llanto por colores,
dimensiones y distancias
y fue como el Mekong y yo, tan separados.
Estoy muriendo de vivir sentado en la distancia
irrecorrible quizás:
quiero olvidar mi voz,
colgar guitarras en el sol.

Quiero un disparo
y vestirme de humano
en esta suerte y acompañarme con un hueso de flor.
Quiero la vida; si no, la muerte,
serenateando bajo el arco del sol.

 

 

20

Besos atrás

 

Es olvidar todo este tiempo
que vendrá
trayendo un fin.
Es olvidar todo lo triste
del sufrir
que ha de llegar.

Es olvidar,
llenar vacíos que se irán.
Guardar palabras, callar
sueños sin seguir ya
comenzando el amor
con el sol cada vez
agotando el olor
y seguir.
Yo te amaré besos atrás
desde este amor
por otra vez.
Yo te amaré con el adiós
lleno de ti,
pleno de fin.

Sin olvidar...

 

 

21

Blancanieves

 

Mi alma creció silenciosa y normal
hasta cuando cumplí cinco años
crecía yo en mi pueblo natal
anhelando lo nuevo y lo extraño
Fue entonces cuando hubo domingo
para una matiné infantil
era marzo, era abril
era el color
y era una luz del asombro
ilustrando el amor... el amor
Soy de provincia y por eso tal vez
el seguro de mi alma es tan leve
confieso que bien pasados los días
volví al cine tras mi blancanieves
Aun me estremece inmaculada
frente a la infamia y el horror
fue mi primer amor
y fue también
la única excusa
para una alma ilusa que mientras vivió
dio a Blancanieves su leve, su primer amor.

 

 

22

Blanco

 

Todos los días se pinta de blanco,
sale a la calle llena de colores
y a cada minuto recibe un brochazo
en la piel.

Su espalda, sus manos, su rostro,
van siendo invadidos por luces y sombras,
se le van encendiendo de fiebre y de frío
de forma que cuando regresa y se mira
no está.

Malvive bajo su avalancha.

Ahora está sin salir,
casi nadie merece su amor
pero saldrá cuando vaya
por él.

Ahora te espera en tu tumba
ambulante, llena de color,
hasta de que tú la deshagas
de amor.

Ahora te espera de noche en su cuarto
hasta que quieras entrar y salvarlo
de lo que nunca ha elegido
y arrastra con él.

Tú, que de un beso lo configuraste,
tú, que le echaste más blanco y lloraste,
eres la vieja navaja que espera
tu piel.

Quiere blasfemar contigo de Dios,
de los hombres y de él.
Quiere llegar más allá de la luz.
Quiere destruir las flores
con que se engañaron los dos.
Quieren arrancar de su tierra
una cruz.

Quiere olvidar que ha crecido educado,
quiere olvidar a tu hijo para empinarlo,
como un papalote invencible
vencedor del sueño.
Quiere decirle a cada vecino
que salga de sus miserables paredes,
que tome la vida de ustedes,
que no hay escondrijos.

Y espera que vayas por él.

Que no te espera mujer
a que vayas a hacer el amor,
mas bien, la guerra es lo que quiere
hacer.

Con veintipico de fecha
respalda su sana elección.
Con veintipico de muertes
su amor.

 

 

23

Buena mañana tenga Febrero

 

Suena la noche por la ventana,
viene de enero
tu corazón.
Buena mañana tenga febrero
siempre que siga
yendo y viniendo el amor.

He de andar la vida estrecha
como un paso de montaña
inseguro, vacilante, peligroso,
sofocante,
todo el día me saluda mi vacío,
mi vacío,
mi vacío.

Ando cansado
con el invierno
dentro del pecho
como una flor.
Toda la muerte
de tanta gente
que se da un beso
se la ha llevado el amor.

De entre todo estoy tan solo,
solo en medio de la calle,
en pleno día con su gente.
Solo en plaza y solo en casa
todo el día me saluda mi vacío,
mi vacío,
mi vacío.

Buena mañana tenga febrero
siempre que siga
yendo y viniendo el amor.

 

 

24.

Buenos días Isel

 

Los ojos se me cierran
y mis dedos no responden
a mi cerebro cansado.
Hace tres horas
vi por última vez tu rostro
y vi apagarse la luz de tu cuarto
y seguí esperando hasta que todo fuese
silencio y tú.

Es inútil que quiera incorporarme,
echar a andar.
Es mejor esperar el soplo
cálido del alba.
Es mejor que no llegue a mi cuarto
esta noche.
Es mejor que no te vea
años atrás.
Es mejor estar aquí,
velando tu sueño,
Isel.

Siento que tengo fiebre,
me lagrimean las pupilas
y un latido incesante golpea
en mis sienes.
Mis manos hacen una sola,
el millar de pequeñas gotas
que han perlado mi guitarra
que ahora tiene un brillo extraño
y despide un resplandor a momentos
y luego se apaga.

Ya no tengo fuerzas
para levantarme
y es tu imagen
es tu sueño de niña buena
el que me obliga
a dormir un poco.

Y ahora estamos juntos,
caminando de noche
por un bosque inmenso,
con los pies desnudos, mojados,
por las hojas muertas del sendero;
tú estás vestida de blanco, Isel.
Y tu sonrisa constante
me hace temblar de dicha.
Y puedo contar, que sé yo,
cuantos destellos
salen de tus ojos.
Y con mis labios
dibujo tus labios
y una lluvia fina
nos viste de agua
a los dos.
Temblando de frío
nos sentamos,
eternamente,
bajo un tronco viejo
y me tomas de la mano
corriendo entre los árboles,
me llevas a la orilla del torrente
que baja del cielo
como un fragor que a veces
pronuncia palabras.

Y te siento estremecer
cuando escuchamos claramente
cómo dices
que estoy vivo.

Y sentí miedo,
—lo sigo sintiendo ahora—,
cuando me despierto
y todavía no amanece.
La luna ya no está
donde la dejamos
y me duele el cuerpo.

Despertar con miedo
es terrible, Isel.
Es terrible contar los pasos
hasta mi casa,
no volver la cabeza
y, aunque no quiera,
tener que ver un fuego fatuo.
Y correr
para besarte
años atrás.
Y empapar de mí,
tu imagen.
Buenos días,
Isel.

25

Canción contra la indecisión o Preguntas contra la indecisión como homenaje a Miguel Enríquez 

(1977)

 

En qué camino crecerá la hierba
porque hoy no vino alguien a su contienda.
Qué puente estará roto
porque una mano no se crispó otro poco,
y qué ciudad tendrá un color marchito
porque una vida no dejó nada escrito.
Qué sueño tendrá hambre
de una palabra, de una gota de sangre.

Hubo un no fue, bajo un jamás
hubo un tal vez, bajo un quizás
hubo un regué, bajo un frutal
hubo un llegué, bajo un andar.

[¿Qué dejarás, qué dejaré,
qué dejaremos hoy de hacer?
Pudiera ser que de un tal vez
nunca volviera a amanecer.]

Hoy la pregunta. Luego el viento
la hace un gesto, la hace un rol.
Por un fuego que no des a tiempo
puede no salir el sol.

Qué salto a las estrellas será tarde
de una esperanza raquítica y cobarde.
Qué mundo submarino
no será nuestro porque un vigor no vino.
Qué misterio vital del universo
quedará oscuro, esperando su verso.
En fin: qué maravilla
la indiferencia pondrá de pesadilla.

 

Hubo un no fue, bajo un jamás
hubo un tal vez, bajo un quizás
hubo un regué, bajo un frutal
hubo un llegué, bajo un andar.

[¿Qué dejarás, qué dejaré,
qué dejaremos hoy de hacer?
Pudiera ser que de un tal vez
nunca volviera a amanecer.]

Hoy la pregunta. Luego el viento
la hace un gesto, la hace un rol.
Por un fuego que no des a tiempo
puede no salir el sol.

 

 

26

Canción de la Posguerra

Yo sé que cuando todo pase
cuando el fuego descanse
para luego seguir
alguien se mirará en silencio
casi sin comprenderlo
casi sin saber de ti.

Qué distancia saber que se vuela
a saber que has volado otra vez.
Qué distancia que desvela
que no puede matarte después.

Qué ha pasado, cómo ha sido,
cómo fue aquel instante de amor,
qué ha quedado escondido
de aquel día, de aquella canción.

Yo sé que cuando todo ocurra
que cuando el tiempo aburra
tendrás de maldecir.
Algo como un ruido en la selva
con simple olor a hierba
muchas veces no te dejará dormir.
Algo que cavará en lo hondo
para el fondo
de los días por vivir.

 

 

27

Canción del pasado

 Se ha negado una mujer
con una mano a ir a la cama
con la otra entretenía
su pasión amordazada.

Y las sábanas tenían
el semblante del pasado
que contento sonreía.

El vendedor de ventanas
se negó a darme la mía
porque a cambio no llevaba
mis reservas de alegría.

El pasado estaba quieto
sobre el almacén del día,
lo tenían bien sujeto.

Veo el pasado caminando
por casi toda la ciudad,
lo veo en la gente que se queda y que se va.
Lo veo en el rostro de mi hijo,
lo veo en la voz de mi mujer,
lo veo a pesar de que lo veo sin querer.

El pasado tiene el nombre
de millones de sujetos
bebe, come, se va al cine
ni a veces no es tan viejo.

Tiene un poco de mi nombre
y otro poco del de ustedes
aunque busquemos el hombre.

El pasado es el espectro
de un bufón con triple cara,
fue de ayer, es de este día,
y será de otra mañana.

El pasado es ese insecto
que la música no apaga.
El pasado es insurrecto

 

 

28

Canción del pueblo o Por el rastro de los libertadores

 

 

Viniste a vivir
a orillas del mar
cuando se sembró una quilla
en la arena del puerto
de aquel capitán.

Con rosarios y arcabuces
y lanzas rompieron tu alma
de selva,
tu vientre de oro y café.

Caña, tabaco y escombros
de palmas te ardieron
en más de una hoguera,
de cuyos restos salieron tus hijos
cargando campanas, banderas.

La tela roja, el vitral
y la guerra empedrada
te hicieron canción,
hasta que llegó el engaño,
vestido de vaina,
en fundar la nación.

Morir es vivir
el veinte de mayo
el machete en el cuero
de una traición.
Morir es vivir
y con una medalla
dar el "gracias, canalla",
un aplauso y adiós.
Morir es vivir
y hacerse extranjero
en el patio en que abuelo
sembrará un ¿?????
Vivir fue morir.

En el treinta se atascó el reloj
entre petardos y mecha
y vecinos celosos
de tu dimensión.

Hasta que al fin,
a granada y fusil,
te supieron traer,
de tu distancia y tu adiós,
a tu papel.

Pero comenzar la vida
después de tan vieja
resulta difícil.
Este esqueleto maltrecho
no está
a la medida de tu ansiedad.

Vivir es morir,
matar poco a poco
el ademán de un loco
que quiere salir.
Vivir es morir,
seguir otras huellas
pero nuevas estrellas
¿????? donde ir.
Vivir es morir
pues te envenenaron
el alma de selva
en tu primer abril.
Vivir es morir.

Todo va a dejar
de ser lo que fue.
Muerta tu infancia
enemiga serás,
otra niña desde tu vejez.

Al que le toque
tenerte de novia
tendrá un capital
de inteligencia y placer.
Tendrá que amar.

 

 

29

Canción infantil

 

Del cielo viene la luz,
viene la luz.
Porque la manda el sol,
sólo el sol.
Para que nuestra tierra
florezca a su calor.
¡Viva la amistad
que nos brinda el sol!

Pero hay que trabajar,
trabajar,
para ganar su amor,
su amor.
Y estudiar en los libros
la ciencia y la bondad
para así decir:
¡Viva la amistad!

 

 

 

30.

Canción para dormir a un viejo

 

Abierto, reposa el viejo en su sillón
mira la calle, dice palabras,
que sobreviven sólo en su voz.

Repisas y jaulas, lo deben amortajar
porque sus sueños, secos y ajados
de donde yacen, no volverán.

Lo veo y casi quisiera darle una flor,
pero la historia de este planeta
no va a acabarme una canción.

Si existe consuelo, consiste en comprender
que cuando a un niño le queda corta una camisa
es de crecer.

 

 31.

Canción para recordar a María

(de Ireno García)

 

Cómo hubiera querido, mujer mía,
que estuvieras conmigo esta mañana.
Estoy mirando el mar limpio y tranquilo
desde una cálida y sucia ventana.

Y el viento que es un niño embravecido
anda a gritos pidiendo que lo acune
cuando bajo el alero dos gorriones
se encaraman repletos de canciones.

Y te extraño mujer por cada ola
que el mar brinda a la orilla.
Cómo hubiera querido
que estuvieras conmigo.

Hoy el cielo algún duende lo ha barrido,
el azul en mis ojos se detiene,
una lancha en la orilla se entretiene
y me acuerdo de ti que ya no vienes.

Cómo hubiera querido, mujer mía,
que estuvieras aquí conmigo esta mañana.
Estoy mirando el mar limpio y tranquilo
más le falta el amor a esta ventana.

Y te extraño mujer por cada ola
que el mar brinda a la orilla.
Cómo hubiera querido
que estuvieras conmigo.

 

32

Cántalo, pero báilalo

Yo para bien amarte
invento una canción
una canción que parte acostumbrada
a voz de trovador.
Pero si quieres son
te doy tu son.

Camisa de once varas
en la que me metí
aunque no es cosa rara
si se entiende bien que soy de aquí,
claro que soy de aquí
ya tu verás que sí.

Para continuar la marcha
yo voy a poner mi sal
la sal que se vuelve escarcha
si no vas a caminar.
La tierra por donde ando
hace sonar el amor,
lo pone a sonar bailando,
Mi son puede en la canción.

Si el canto tiene sentido
también lo tiene bailar.
Cantando yo estoy contigo,
bailando conmigo estás.
Entona tu paso ahora,
entónalo y báilalo,
pero si la marcha atora
entonces pues cántalo,
pero báilalo,
pero cántalo,
pero báilalo,
pero cántalo.

Mi son tiene un buen coro:
Cántalo, pero báilalo.

Qué rico está mi ritmo para bailar,
cántalo conmigo y tú verás.

Me hiciste bailar en la clave Morse
al tibio amparo de la dos catorce..

Por que si rico es bailar también lo es cantar
Si tú quieres yo te lo enseño
Un pasito para alante un pasito para atrás.
Con mi suku-suku vas a guarachear.

Báilalo, qué bacilón.
Así es como se baila mi rico son:
en un solo ladrillito, meneíto, meneíto.
Ya me despido bailando y cantando

y ojalá pase algo que te borre de pronto!

 

 

33

Cánteme

 

Cánteme
quien tenga el verso,
mas no con los cristales primorosos,
que el tiempo ya no es tema de reposo
si no crisol más áspero que terso.
Cánteme
quien tenga canto,
mas no para empañarme los sentidos,
y yo como que siento soy su amigo,
y yo como que voy también soy canto.
Cánteme
sí, para oírlo,
como aquella canción, la que yo hiciera.
Pero cánteme
para aplaudirlo por lo que supo hace
r ayer, hoy y después.
Cánteme
para salvarlo
entre las luces que me identifican.
Pero cánteme
para premiarlo
por el mejor ave del amanecer.
Cánteme
quien tenga saco
donde no exista sitio al miedo vano.
Cánteme
aunque no sea del todo sano
pero canción al fin y no matraco.

Cánteme
que aquí hay pulmones
repletos de conquistas al pasado.
Cánteme sin pudor y sin cuidado.
Pues cánteme
si al fin tiene razones.

 

 

34

Cayó una estrella

(A Ray Bradbury, por su *Calidoscopio*.)
 

Cayó una estrella
-una hebra de diamante por el cielo-
y un niño la encontró
y se le ve reír
y pidió para diez
y pidió para mil
cien mil
y todos...

Cayó una estrella.
Cayó un destello,
cayó un cabello,
cayó una sonrisa
de plata en la brisa,
cayó una canción.

 

 

35

Chanson

Todo pasa en París y nada ocurre.
El estremecedor sudeste asiático
se asoma apenas a la moda.
Cosa vana que varios millones de amarillos
se abalancen y expandan sobre otros,
cuando sólo se trata de una remota 
especie de existencia amarilla.

Pero a París llegaron hacedores de cultos
y en favor de París hicieron trueques
con la estrellas y los sortilegios.
A París ha llegado un continente
(Hay quien apunta que no descubierto)
y ha preguntado por si mismo
para exhalar un ¡oh! definitivo
a su propia mentira que responde.

¿Que viene a ser esta ciudad cantada,
educada, violada por el hombre?
¿Sólo dolor paciente que construye?
¿Una puta elegante que se preña de
testamentos, ritos y semblanzas?
¿Un inventario de sucesos rígidos
para otro inventario de mirones?
¿La costra del Edén o del Olimpo,
altura un poco terrenal, posible
para que alguno tenga certidumbres
y otros recias patadas en el rostro?

Nada pasa en París.
Y todo ocurre.

 

 

 

36

Cleopatra (1969)

 

Resbalando los dedos por el agua,
al pie de su ciudad vieja y caída,
sin esclavos ni antonios, junto al Nilo
vi un día a Cleopatra compungida.

Qué puede hacer un trovador entonces
sino inmediatamente enamorarse,
cantar una canción, hablar un poco,
tratar de hacerse ver: fingir ahogarse.

Por más que quise hacer menos salía;
canté y hablé quizás exagerando,
pero ningún sonido le alzó el rostro
y comprendí lo que estaba pasando.

Sucedía que la reina y el paisaje
que yo creía ver, había sido
la húmeda versión que me dio el río
puesto que me encontraba sumergido

 

 37.

Comité

(De Ireno Gacía)

 

 

 

 38

Como cuando un gran fuego

Como cuando un gran fuego se retuerce
en una pirueta tenebrosa
que se burla del cielo,
así es mi alma a veces:
roja y aullante, en medio
del humo pavoroso subiendo enloquecido.
Y el humo todo es pasto 
de mi alma.

 

 

 

39.

Como se ama a una verdad

 

Tú me conociste cuando andaba
encendiendo estrellas del candor,
flores de la noche que alumbraban
mi sonrisa sin dolor.

Aún dormía con mi osito triste
y aún me estremecía la oscuridad.
Yo era así, y así tú me quisiste
como se ama una verdad.

Ahora sigo igual de enamorada
de los rumbos que soñaba ayer,
pero ya no estás para mis alas.
Ahora sólo puedo a tu querer.

¿Qué será del Sol que va a los parques?
¿Qué será del mar sin mi pasión?
¿Qué será la luz si llegas tarde?
¿Qué será de todo sin mi amor?

Adorabas cada travesura
y perrito lobo, mi ratón,
mis zapatos viejos, mis pinturas,
mi única y feliz canción.

Y todo es aburrido si no hay todo.
Han hecho jardín, le falta flor.
Olvidar el mundo no es buen modo
de tener y dar amor.

Porque sigo igual de enamorada
de los rumbos que soñaba ayer,
pero ahora ya no estás para mis alas.
Ahora sólo puedo a tu querer.

¿Qué será del Sol que va a los parques?
¿Qué será del mar sin mi pasión?
¿Qué será la luz si llegas tarde?
¿Qué será de todo sin mi amor?

Y todo es aburrido si no hay todo.
Han hecho jardín, le falta flor.
Olvidar el mundo no es buen modo
de tener y dar amor.

 

 

40

Como si tú fueras el comunismo

 

He llegado a la casa y he tenido la impresión

de que tardo un siglo en llegar, de que tardo un año en subir,

de que tardo una hora en entrar y un segundo en verte y reír.

 

Siempre tengo esa prisa no sé,

si será que te quiero contar,

como brisa el pellejo del día absorbiéndole el agua a la sal.

 

Creo que el colmo de la vida es contar lo que nos pasa,

hacer la fábula florida de nuestra tragedia.

Unos no arriesgan a los hombres para ir a la luna,

y se asesinan palestinos por tandas de miles.

 

Ya yo no sé que decir,

es el colmo de la vida contar lo que nos pasa,

mientras los viejos errores reclaman silencio.

 

Y yo soy sólo un hombre que pasa,

un hombre que vende su cuello en las calles cual todos aquí.

 

Todos los años me pongo ropa limpia, y salgo a ti

Como si tú me lavaras las mentiras y salgo a ti.

Como si tú me lavaras la sangre y salgo a ti

Todos los años yo llego a mi casa y salgo a ti.

Como si tú fueras el comunismo y salgo a ti

 

 

41

"Como todo el mundo"

 

Yo hablo sencillo como todo el mundo.

Puedo repetir,

si hay alguien que no ha entendido bien.

 

Me gusta enamorarme, y, como todo el mundo, salgo

por la puerta que da al fondo de las casas.

Procuro no pisar flores,

cruzo por las esquinas de la calle

y saludo si me quieren saludar.

No tengo aún despertador, pero ya lo tendré

-mientras que me despierten los vecinos-.

Debajo de la almohada no escondo armas de hielo

que ni en sueños he aprendido a disparar.

 

Yo hablo sencillo, como todo el mundo.

Puedo repetir,

si hay alguien que no ha entendido bien.

 

Me gusta casablanca, también el chocolate

y fumar cuando termino de comer.

Me gusta la cerveza fría, que no haya ruido si trabajo

y aún me gustaría patinar.

Prefiero andar en ropa de la calle, porque

así puedo juntarme a las aceras mejor.

Me gustan las películas de Bergman,

los poemas de Vallejo

y las canciones de Pablo Milanés.

 

Yo hablo sencillo, como todo el mundo.

Puedo repetir,

si hay alguien que no ha entendido bien.

 

 

 42

Como un sueño triunfante

 

 

43

Con tiempo

Cuántas cosas pudiéramos contar con tiempo
con tiempo, con tiempo
y podríamos hablar sin descansar con tiempo
con tiempo, con tiempo

Más la historia se parte en dos lados
con graznidos de cuervo espantado
electriza los brazos
que tiemblan movimientos por todo el mundo
busquemos tiempo

Cuántas cosas pudiéramos contar con tiempo
con tiempo, con tiempo
y podríamos hablar sin descansar con tiempo
con tiempo, con tiempo

Cada nombre es un nombre grabado
a esta piedra que gira el espacio
electriza los brazos
que tiemblan movimientos por todo el mundo
busquemos tiempo
de vivir

 

 

 

44

"Corro el riesgo"

 

Por el día en el peligro de olvidar;

por la noche me amenaza tu recuerdo extraño.

Corro el riesgo de negarme a ver el día o la noche

-corro el riesgo de querer dejarme ciego-.

 

Esto pasa diariamente,

aunque estoy acostumbrado a todo

hace mucho tiempo,

demasiado tiempo.

 

Por el día me entretengo en no pensar en ti;

por la noche me acorralan el temor, los años.

Corro el riesgo de empezar a imaginarme parques

-corro el riesgo de querer dormir sin tener sueño-.

 

Esto pasa diariamente,

aunque estoy acostumbrado a todo

hace mucho tiempo,

demasiado tiempo.

 

Por el día tengo miedo de no respirar;

por la noche tengo miedo de quedarme quieto.

Corro el riesgo de que un día se demore el alba

-corro el riesgo de que el miedo se me duerma adentro-.

 

Esto pasa diariamente,

aunque estoy acostumbrado a todo

hace mucho tiempo,

demasiado tiempo.

 

 

 

45

Cosmonautas 

 Yo voy a ser cosmonauta
porque me quiero llegar allá
donde quedan las estrellas
donde es difícil tanto llegar.

Y en el jardín de la noche
flores brillantes recolectar
para llevarle a mi amiga
mis compañeros y mi mamá.

Como chocolate luce el cielo
y yo quiero hacer mi expedición,
vamos a una estrella-caramelo
dentro de un globito del jabón.

Yo quiero ser cosmonauta
porque me gusta el cielo además
y conocer los misterios
y los secretos de otro lugar.

Y en el jardín de la noche
flores brillantes recolectar
para llevarle a mi amiga
mis compañeros y mi mamá.

Como chocolate luce el cielo
y yo quiero hacer mi expedición,
vamos a una estrella-caramelo
dentro de un globito del jabón

 

 

46

Creo

 

Como en el día de adolescente

Salgo y te entrego mi adiós para siempre

La despedida de acuerdo,

nuestra vía más fundamental

 

No veo la espera

No veo ese tiempo de andar atados por un  juramento

Que si se cumple es a fuerza de golpe y mentira mortal

 

Soy optimista,

creo en las horas

que nos hicieron saltar sin demoras

Creo en el beso

de lluvia nocturna que nos vio nacer

Creo en palabras que nos dijimos en el lenguaje secreto que hicimos

Creo en la estrella, con prisa y amándonos, vimos caer

 

No  escullo  cosas de principiante

Porque soñando la gente es gigante

Pero el momento de hacer en el tiempo te da tu lugar

 

Tendré presente en paz y en guerra

Tu riña que le da vuelta a la tierra

Anillo extraño que   asido  un año me hará recordar

Creo en ese tiempo y en su manera de hacerse buscar

 

 

 

 

47

Cuál de esos planetas

O en cuál de esos planetas

 

Voy por el mundo de un rayo de luz

Que dispara una endija que mira hacia el sol

El polvo viaja y parece cristal

O pequeños planetas que saben bailar

En mi galaxia sencilla y un sol

Que es mi uña tocando el hiliyo de luz

Se ajito el dedo el sistema solar

Enloquece como un remolino del mar

En cual en cual de esos planetas

En cual de esas distancias te amaré

En que pequeño mundo giraré

En que cosmicidad de un lindo juego

Pondremos nuestros hijos a jugar

Bien lejos de una mano sin amor

Que ponga la galaxia del mirar

Y rompa el universo sin saber

Que es difícil de armar

Voy por el mundo de un rayo de luz

Que dispara una endija que mira hacia sol

El polvo viaja y parece cristal

O pequeños planetas que saben bailar

En mi galaxia sencilla y un sol

Que es mi uña tocando el hiliyo de luz

Se ajito el dedo el sistema solar

Enloquece como un remolino del mar

En cual en cual de esos planetas hay hermanos

Hermanos sobre bombas y vestidos

Hermanos sin besar al enemigo

En que cosmicidad de un lindo juego

La hierba esta pareja sobre cualquier lugar

Quemado sin quemar todo igual

En que mundo hay un pacto universal

En cual de esos planetas se halla el mundo

En cual

 

 

48

Cualquier mañana

 

Cualquier mañana despierto vivo aún
y te deslizo debajo del pulgar,
te desanudo el pelo con placer
y entonces digo mirando sin mirar:
eres mujer.

Cualquier mañana te amo de verdad
aunque no jure, aunque quiera vivir,
aunque me estorbe tu cuerpo de jabón,
aunque el saludo sea el gesto de partir:
eres canción.

Cualquier mediodía después
seguiré viajando por ti.
Qué bella te hallé y qué bella estás.
Qué bella serás después.
Eres canción, fuiste mujer.

Cualquier mañana despierto enfermo aún,
tras sueños jíbaros y humo vegetal,
duermo con otra, le pregunto por ti,
lavo en mi pecho tu pecado mortal
y vuelvo a dormir.

Cualquier mañana te digo dónde estoy
para que nunca me vayas a buscar.
Cualquier mañana no salgo más de aquí.
Cualquier mañana me siento a esperar
el porvenir.

 

 

49

Cuando Despierto

Anoche he soñado
que estaba en mi entierro,
hablando con todos
y estaban contentos
como el ruido de un tren.

Estaban pegados
en el firmamento
mis veinte esqueletos
hinchados de aire
como el ruido de un tren.

En su lugar, posado mi ataúd,
se abrió como riendo.
Adentro estaba el día que nací
y un busto de Vallejo.
Bajo el teléfono de mi madre
había un sol de esos
que hacen los niños.

Y los fieles amigos
estaban allí.
Y los viejos amores
estaban allí.
Y mis abuelos muertos
estaban allí.
Y mis botas de tela
estaban allí.

Cuando he levantado,
mis tablas del suelo
crujieron con timbre
de polvo de trillo
en un día sin llover.

Y yo en un extremo
alcé más la caja
ya casi dormido
por toda la noche
bostezando el café.

La calle estaba clara
como ayer,
sin el menor calor.
Nadie volvió la cara
para ver
cuando pasaba yo.
Volví después a casa
me acosté
y soñé el día de hoy.

Y en el sueño soñaba
escribir la canción.
Y en el sueño soñaba
este día de ayer.

Pero no he despertado
y tuve que hacer
de ese sueño esta vida
hasta despertar

 

50

Cuando el sol se pierde

 

 

51

"Cuando me muera"

 

Cuando me muera, si es que me muero, pueden cerrar la luz.

Si aún es necesario, bájenme a buena tierra -sin cruz-,

para seguir teniendo la misma suerte con menos sed,

para ver los amigos que hace algún tiempo quisiera ver.

 

Cuando me muera, si es que me muero, pueden jugar así:

que alguien me haga cosquillas a ver si lo puedo resistir.

Otro puede inventar que me gustaría una canción,

y la mujer que quiera, que juegue a hacerse la que me amó.

 

Cuando me muera, si es que me muero,

no iré con Dios ni con Satán.

Me iré conmigo a buscar más cosas a otro lugar,

pues tanto el cielo como el infierno me sientan mal.

 

Cuando me muera, si es que me muero, déjenme como éste:

mejor que no me vistan ni me afeiten para después.

Es muy posible que ande con un mecánico de ocasión,

un caja de fósforos ya vacía y una canción.

 

Cuando me muera, si es que me muero y estoy con todos bien,

si ando muy complaciente, cebado y con algo que perder,

hagan lo que les plazca con lo que quede entonces de mí,

porque no me interesa lo que le pase a un señor así.

 

Cuando me muera, si es que me muero,

no iré con Dios ni con Satán.

Me iré conmigo a buscar más cosas a otro lugar,

pues tanto el cielo como el infierno me sientan mal.

 

52.

Cuando te encontré

(Canción por el XXV Aniversario de la Revolución)


Donde te encontré
ha pasado algo,
cuando no soñé
que fuera posible.

Donde te encontré
ha crecido un árbol
junto a un hondo lago
de tibio cristal.

Donde te encontré
ha surgido un valle
donde brilla un sol,
donde canta un hombre.

Donde te encontré,
donde tu me hallaste,
la noche es de estrellas
la luna es de mar.

Cuando te encontré
cada criatura era un sueño
que debía llegar
con los buenos tiempos.

Cuando te encontré
nada conocía su función,
no había la canción
con qué besarte el viento.

Cuando te encontré
todo era desconocido
y el mundo nació
del amor que hicimos.

Cuando te encontré
aprendió la nube a pasar,
el ala a volar
y el cielo a ser infinito.

Y lo que encontré
se fue haciendo grande,
desbordando el mar,
despertando el tiempo.

Y tu corazón
voló con el viento,
a veces en paz,
a veces violento.

Y esto que encontré
ya no era desconocido,
se hizo la canción
que se había perdido.

No la perderé
ni la mayor riqueza arrancará
una concesión
a este clamor repartido.

Y se encontraran
los del machete aguerrido
con el último héroe
que hasta hoy se ha perdido,

Todos gritarán
será mejor hundirnos en el mar
que antes traicionar
la gloria que se ha vivido.

(1984)

 

53

¿Cuántas veces al día?

 

¿Qué silencio es culpable de la muerte de un hombre?
¿Qué silencio en nosotros ha colgado inocentes?
¿Qué silencio maldito ha cegado algún nombre?
¿Cuántas veces al día merecemos la muerte?
No busquen más alrededor.
Ustedes son, no busquen más.
No es el de atrás, ustedes son.
No es el de al lado, no,
eres tú mismo, sí,
el que sonríe bien, el que sabe callar.
¿Cuántas veces al día merecemos la muerte?
¿Qué silencio aprendido nos preserva la vida?
¿Qué silencio oportuno nos convierte en prudentes?
¿Qué silencio asesino nos llena la barriga?
¿Cuántas veces al día merecemos la muerte?

 

 

 

 

54

Cuentan

 

Cuentan ...

que allá por mil novecientos setenta,

fue lanzado al espacio un cosmonauta,

un hombre bueno de la ciencia,

un héroe de la tradición.

 

Cuentan ...

que después de dar vueltas a la tierra

por equivocación cayó en la selva,

en una aldea marginada por la civilización.

 

Cuentan ...

que bombas de bacterias habían muerto,

los pájaros, los árboles, al pobre,

todo lo que significó vivir

mientras las capitales irradiaban

la choza condenada a sucumbir

 

Cuentan cuentan cuentan ...

que los que recibieron al extraño

que por rara virtud también fue un héroe

lo esperaron con su hambre

y son otra atribución

 

Cuentan ...

que el hambre terminó con aquel hombre,

y con la multitud que lo esperaba

palmo a palmo, pelo a pelo

sin alguna distinción

 

Cuentan ...

que bajo la vigilia de la luna,

no quedó más que la blanca armadura

del cascarón de hierro en que voló

un uniforme de coger altura

y un antifaz verdoso para el sol

 

 55.

 De donde crece la palma o Se aproxima el brote oscuro

 

Se aproxima el brote oscuro
que aportó la primavera
y se aproxima lo puro
de la duda más sincera.

Se aproximan las viciosas
novedades que pasaron
y se aproximan las cosas
que jamás se aproximaron.

Rompe la rara semilla
que la prisa y la inocencia
pintaron de maravilla
coloreando la imprudencia.

Aparece el primer fruto
de sabor inesperado
y en vez de escupir disfruto:
mi paladar ensancharon.

Qué es vivir sino caerse
para levantarse luego
y saber reconocerse
en lo más tardo del fuego.

Yo soy un hombre sincero
de donde crece la palma
y antes de morirme quiero
echar mis versos del alma.

 

 

56

¿De que valen mis razones?

De qué valen las razones
el conocer, el comprender
si el corazón nos tiene en otros caminos
de nuevos destinos
deshaciendo lazos
pues nuevos abrazos nos dará el amor

Por eso yo pregunto a mis razones
qué van a dar para vivir
si voy a arder en una estrecha cadena
de suspiro y pena
recuerdo y distancia
deseos y ansias de volver
para ti

De qué vale mi razón más fuerte
si yo siento que tengo que verte
si en tus manos se me va el amor
de qué vale razonar mejor

De qué vale mi razón más fuerte
si yo siento que tengo que verte
si en tus ojos se me va el amor
de qué vale razonar mejor

Por eso yo pregunto a mis razones
qué van a dar para vivir
si voy a arder en una estrecha cadena
de suspiro y pena
recuerdo y distancia
deseos y ansias de volver
para ti
¡ay! para ti

 

 

 

57

Debajo del cañón

Debajo del cañón se entierran muertos
debajo del cañón de un río azul
se dice que en las noches el desierto
parece un blanco espejo de la luna y su luz

Y sobre el gran espejismo se mueven
miles de espectros de arena de nieve
muerden sus dientes al cielo que hiere
sus blancos huesos de luz

Todo el desierto le canta a luna
cactus y piedras, reptiles y dunas
fósiles sordos de piedras de algunas
eras que lejos están

Debajo del cañón cabalga el viento
debajo del cañón se escurre el sol
un viejo caminante del desierto
decide el disparejo camino del amor

Y sobre el gran espejismo se mueven
miles de espectros de arena de nieve
muerden sus dientes al cielo que hiere
sus blancos huesos de luz

Todo el desierto le canta a luna
cactus y piedras, reptiles y dunas
fósiles sordos de piedras de algunas
eras que lejos están

 

 

58

Defectos

Ninguno se fía del otro
y siguen creyéndose amantes.
Después pagaremos nosotros
con cada dolor que nos canten.

Ninguno salió de su duda,
ninguno de la incertidumbre.
Acuda el milagro que acuda
no van a saber de su lumbre.

Mañana, contarse en las canas
lo poco que el otro fue bueno
que cada caricia fue vana,
que el dulce llevaba veneno.

Mañana, decepción completa,
mañana, fracaso perfecto
y luego que pague el planeta
cuando ellos le pongan defectos.

Los dos se enviaron miserias
a través de viejos amigos
en vez del amor se hacen guerra
y buscan jurado y testigos.

Los dos han tejido madejas
de los que no pueden salvarse.
Le echaron candado a la reja
y allí van a despedazarse.

Mañana lavarán la sangre
y descabezarán la belleza.
Mañana, acostarse con hambre,
mañana, dolor de cabeza.

Mañana, decepción completa,
mañana, fracaso perfecto
y luego que pague el planeta
cuando ellos le pongan defectos

 

 

59

Defensa del trovador

Por dónde están los amigos y desconocidos
Que esperaban debajo de mis labios
Los que esperaban sus gritos
Reunidos saliendo por mi única garganta con agravios
Los que ahora dicen que ya no soy yo
que hago cojines de una canción.
Los que bien tienen derecho a opinar
pero no saben que rumbo tomar
Los que esperaban sentados en casa
por dos guitarrazos que hicieran temblar

Aquel que espera de mi poesía
con una cuchara bien llena de mi nombre
cuando es que irá a comenzar
a esperar del derecho que tengo a vivir como un hombre.
Pues si mi canto es azul ven traición
Y si es de piedra también hay traición
Viejos y jóvenes creen que un cantor
Es un payaso con diablo y con dios
Pero cantar es difícil porque hay que querer
La verdad mucho más que la misma canción

¿Quién va a jugarse la cara,
jugarse las manos,
jugarse la sonrisa y la guitarra?
¿Quién da derecho a aceptar o a negar
que no sean mis propias palabras?
Esos pepillos, ¿qué quieren de mi?
Y aquellos viejos, ¿qué esperan de mi?
Quien quiera que lo defienda de sí
empiecen por defenderse de mi.
Y quien no quiera escuchar se levante
y se marche o me tape la boca sin más.

Sólo me siento sonrisa y me siento tristeza
y me siento pedazo del destino.
Sólo me siento saludo y adiós
y es preciso que entiendan que todo es producto del camino.
Pues la verdad no ha existido jamás,
todo depende de la hora de hablar.
Y cuando acabe este canto a pensar cada cual
lo que le de su real gana, sea bien o sea mal,
porque si no para qué es que se canta
si no es para revolver todo al cantar.

 

 

 60

Déjame regresar

Déjame,
tú que me acompañas
como una amistad;
déjame,
tú que eres fantasma
de mi soledad;
regresar por las mismas calles
en que caminé sin tu amor,
volver a los cines, a los parques,
a las miradas, sin culpa del mundo
que pasa a mi lado sin ti.

Déjame
devolverle al viento
lo que le robé.
Déjame
decir para siempre
por última vez.
Y regresar sólo con mis buenos días
y el adiós regresar.
Perderme de vista para siempre
de los caminos que juntos
hubimos de andar
hasta el fin del amor.

Después, quizás perdida
en las memorias,
no habrá quien cuente un día
nuestra historia.
Pero eso no importa
pues todo va al viento.
No importa que nadie
nos ponga en un cuento
si al fin sólo amamos
y luego nos vamos.

Déjame,
tú que eres fantasma
de mi soledad:
déjame,
tú que me acompañas
con una amistad;
regresar.

 

61.

  Dentro de un siglo

Ay! por esas mismas calles
que han crecido con nosotros
pasa lo que va a venir, lo sé.

Esos ómnibus cargados
esos cines atestados
esas luces, pobres, se ancharán.

Vivimos la prehistoria
del futuro enmascarado
en la circunstancia del amor.

Cuántos ritos naturales
llenarán los nuevos trajes
y cuántos demonios quedarán,
también lo sé.

Nacerán los nuevos hijos
de sus viejos viejos padres
y quizás seremos lo peor.

Nuestras mismas agonías
sembraremos en sus días
como vieja ya generación.

Los poetas amaremos
en virtud de su cinismo
porque nuestra vida nos costó.

Y tendremos nuestro muertos,
nuestra historia y un desierto
imaginario, para defender siempre de Dios.

Y seremos feos y hermosos
como, en fin, han sido todos
llenos de defectos y virtud.

Nunca seremos perfectos
pero nunca dejaremos
de tratar de serlo, por amor.

De las tablas de valores
cada vez sabremos menos
todo cabe en un mundo sin hambre.

Dentro de un siglo seremos
esa historia de colegio
que aburre a los niños porque ya
ya pasó

 

62

 Depredador

Cayó sobre su presa y la inmovilizó
como una amarra.
La pequeña era un cuerpo de temblor
debajo de sus garras ,
tan palpitante
que sintió la lujuria de la sed,
magnifica y quemante.

Y pasó el tiempo,
el tiempo largo
entre el colmillo que depreda y la piel
de su víctima en letargo .
Y pasó el tiempo, el tiempo largo
entre el colmillo que depreda y la piel
de su víctima en letargo.  

La tarde simulaba no reconocer
la vieja trama
y su espejo era un hombre, una mujer
un juego y una cama .
La tarde pura
con su rastro de prados, de candor
y el alma de locura.  

Pasó la tarde, la tarde larga
entre el colmillo que depreda y la piel
de la víctima que aguarda .
Pasó la tarde, la tarde larga
entre el colmillo que depreda y la piel
de la víctima que aguarda.  

La viva rosa de la carne se abrazó a su destino
y comieron jugos del amor como perfecto vino ,
vino de amantes,
fértil sabia para doblar la sed,
mientras mas abundante.

Pasó la tarde, la sin dolores
entre el colmillo que depreda y la piel
de la víctima en amores
Pasó la tarde, la sin dolores
entre el colmillo que depreda y la piel
de la víctima en amores

 

 

63

"Después que canta el hombre"

 

Después que canta, el hombre queda solo,

solo en la soledad de su cabeza,

solo en la soledad de las butacas

y una mortaja de aire hace silencio.

Sabe que ahora, de pronto, se hace luego,

aunque después que cante quede ciego.

 

Se mira entonces la guitarra y se le guiña un ojo.

Qué no sabrá del abandono la guitarra.

 

Después que canta el hombre queda solo,

pues cada uno regresa a sus pisadas.

Le dejan las palabras en la alfombra.

La hora de la palabra fue la escena.

Sabe que ahora, de pronto, se hace luego,

aunque después que cante quede ciego.

 

Se mira entonces la guitarra y se le guiña un ojo.

Qué no sabrá del abandono la guitarra.

 

Después que canta, el hombre queda solo,

sobreviviendo a igual incertidumbre.

Pero de nuevo ordena sus conciertos

como un ángel postizo que insistiese.

Sabe que ahora, de pronto, se hace luego,

aunque después que cante quede ciego.

 

Se mira entonces la guitarra y se le guiña un ojo.

Qué no sabrá del abandono la guitarra.

64.

Detalle de mujer con sombrero

Tetralogía de mujer sin sombrero III

 

Nací cuando las nebulosas aún eran

polvo cósmico en loca fricción

Cuando ni el bisabuelo de este universo

había conocido la luz.

 

Nací mucho antes

y aún soy lo mismo que fui.

Lenguas de fuego, estrellas remotas,

cuerpos volando y buscando la vida,

breves tormentas de millones de años,

ojos en el cielo azul

 

Que joven soy,

que me dará la vida

que me dará la vida,

que me dará el amor.

 

Me hice universo,

galaxia, planeta,

en mi lomo crecieron animales y selvas,

y la inteligencia fue haciéndose rienda

para mi nerviosa emoción

 

Nací mucho antes

y aún soy lo mismo que fui.

Un semimono, cazador de venados,

pirámides, tumbas de arena del hombre,

dioses y héroes, imperios caídos,

guerras de la religión.

 

Que joven soy,

que me dará la vida

que me dará la vida,

que me dará el amor.

 

Me brotaron colonias,

más tarde repúblicas,

y países enormes en revolución,

nació quien me puso nombre y apellido

y profetas con pie de león.

 

Nací mucho antes

y aún soy lo mismo que fui.

Sueños armados, ideas preciosas mil enemigos,

con banderas atómicas,

elementales y viejas miserias,

y el corazón de un fusil.

 

Que joven soy,

que me dará la vida

que me dará la vida, q

que me dará el amor.

 

Aún me paseo robándole al aire

cualquier esperanza que ablande mis guerras,

soy enemigo de mí

y soy amigo de lo que he soñado que soy.

 

Nací mucho antes

y aún soy lo mismo que fui.

Un embutido de ángel y bestia,

la democracia y el templo hermanados,

hombres, mujeres, niños y viejos,

y algo para una mujer.

 

Que joven soy,

que me dará la vida q

que me dará la vida,

que me dará el amor.

 

 

 65

Días de Soldado

Qué lento pasan los días
si no hay un sol que vencer.
Qué lentas las horas frías
gota a gota, pasan, pasan
sin valer.

Y en cambio, si es mediodía,
pasa la hora de dar.
Qué fácil la puntería
de andar.

Días son del soldado
son veinticuatro 
días (...)
y (...)
Días de hacer el tiempo,
pasa un rato.
Días de estar violento
para rezar.

Días en que despierta
oyendo niños
con la memoria abierta
de par en par.

Días en que el soldado
siente cariño
por un (...) que canta
su canto enamorado.

Días en que es lampiño
para matar.
Días en que amanecen
los juramentos.
Días que se parecen
a la verdad.
Días en que la gloria
pasa un momento
para hacerle de novia
que le regala un cuento.
Un souvenir de juegos
para llegar

 

 

66

Diciembre

 

 Diciembre de ayer,
diciembre de hoy,
diciembre mañana.
Rojo tiempo cayendo
en la misma ventana.
Cuando (...) estrellas
que fueron (...)

Fruto del buen árbol
que la sangre fue a (...).
Fruto puesto a salvo
por la fuente que bebió.

Diciembre es así,
canción del amor,
sueño en la risa,
renovada emoción
que nos llega en la brisa.
Diciembre es el santo
de su calendario.

Mi árbol,
reluce el alto árbol,
prueba esa fecundidad,
nueva (...)
vieja verdad

 

 

67

El aguerrido pueblo de Fidel

 

Que tiene la injusticia cuando llora

los que no tienen nada que perder

 

Qué tiene la injusticia cuando llora

el aguerrido pueblo de Fidel (bis)

 

 

68

El Anónimo

 Un día como otro
yo leía mis cartas,
rascándome una ceja
solo y en voz alta.

El último papel
que me cayó en las manos
era una carta anónima
en lenguaje claro.

Me escribía una mujer
de timidez muy obvia
que hablaba de su vida
con tan poca gloria.

Se dibujaba lágrimas
y a veces risas
con tanta sencillez
como con tanta prisa.

Cuántos papeles
he recibido.
Fotos y textos
firmas de adorno.
Cuántos pedidos,
cuántos honores
y vanidades.
Cuánto espejismo,
cuánto juguete
de los mortales.

Aquella muchacha
no pedía mi rostro,
ni letras olvidadas,
ni inútil autógrafo.

Decía que con lágrimas
o con sus risas
mis cosas para ella
siempre eran las mismas.

Y en su trabajo
el gusto le conocen tanto
que corren a buscarla
cuando en radio canto.

En su casa le dicen
que me rinde culto
y eso hace que me sienta
el autor de un hurto.

Con qué derecho,
con cuál astucia,
provoco encantos,
provoco sueños,
provoco angustias.
Con qué derecho
otros fantasmas
quitan y ponen
a sus antojos
vida en el alma.

Me conmovió
su gesto desinteresado:
escribir y verterse
sin pedir a cambio.

Decía como hablando
de un imposible:
"que me hubiera hecho
infinitamente feliz
que tú, un día,
me hubieras escrito una canción."

Y aquí está la canción,
lo que un poquito cruda,
porqué la realidad
se ha de cantar desnuda.

Sobrecoge pensar
que de piedra brillante,
porqué es piedra y brillo
se crea que es diamante.

Cuántos papeles
he recibido.
Fotos y textos
firmas de adorno.
Cuántos pedidos,
cuántos honores
y vanidades.
Cuánto espejismo,
cuánto juguete
de los mortales

 

 

69

El Barquero

Un buen día quizás un barquero
se lanzó tras el mar del recuerdo
Era un barco pequeño en el tiempo
pero había fe,
pero había un raro esplendor en sus ojos,
pero había un místico afán de por que,
pero había fe.

Una dársena es solo una entraña;
mar de invierno es tal vez la mañana;
barco chico es quizás alma clara;
y aunque haya fe,
y aunque haya un flujo de amor en mi frente,
tanto se hunde mi rostro en la gente,
que ya no sé.

Ya me canso de tanto hablar,
si esta dicho todo hasta el fin.
Que más ruido que el de escuchar
de la vida, todo el trajín.
Tanto espacio entre mi voz
y el oído que ha de esperar.
Nada tengo que decir yo
miren todo y me escucharan.

Un buen día quizás un barquero
se lanzo tras el mar del recuerdo
De su barco, entre grito y silencio
aun no se sabe
cual de las tantas ha sido su suerte:
si hallo la vida o se fue con la muerte
o simplemente se perdió.

(1967)

 

 

 

70

"El calendario"

 

El calendario antiguo

dio una vuelta de un mes

de diferencia.

Nada grave ha pasado

no se asusten de un mes

de diferencia.

Pues nadie va a morirse

es sólo el tiempo de un mes

de diferencia.

Por ejemplo: lo que antes era octubre

hoy es noviembre simplemente.

A nadie ha envejecido

el calendario de un mes

de diferencia.

¿Quién puede envejecer por

una vuelta de un mes

de diferencia?

Sigamos a la mesa

la familia de un mes

de diferencia.

Por ejemplo: lo que antes era octubre

hoy es noviembre simplemente.

Los niños dejen quieto

el calendario de un mes

de diferencia.

Nadie se asombre al ver

un calendario de un mes

de diferencia.

Ojo al que ponga un pero

al calendario de un mes

de diferencia.

Por ejemplo: lo que antes era octubre

hoy es noviembre simplemente.

 

 

 

71

"El circo"

 

Acompañado de una larga lista por saber,

con la frescura de un primer día de colegio,

salió otra vez de la mano de la casa en que nació:

las vacaciones estaban siendo un golpe de la luz.

 

Tocaba puertas recogiendo amigos,

acompañaba a las niñitas solas,

cortaba flores y las ofrecía

con un pie al aire, sonriendo siempre.

 

Cantando musiquitas dulces,

de esas que no se escuchan ya,

apareció gritando un circo

que se instaló cerca de allí,

lleno de luces y colores,

magos y mucha diversión.

 

Pero en la lista de cosas que tenía que aprender

no figuraban los circos por ninguna parte,

y sin que nadie lo viera sacó un lápiz, anotó,

y puso circo con letras de poner inicial.

 

Con el dinero para la merienda

compró un helado y una rosca dulce,

dando brinquitos se metió en la carpa

que parecía una mamá muy grande.

 

Cantando musiquitas dulces,

de esa que no se escuchan ya,

pudo saber que su maestra

no le enseñó cierta canción,

y que la vida no cabía

ni en veinticinco listas más.

 

 72.

El colibrí o El colibri y la flor 

(Anonima)

 

Creció una flor a orillas de una fuente,
más pura que la flor de la ilusión
y el huracán tronchola de repente,
cayendo al agua la preciosa flor.

Un colibrí que en su enramaje estaba
corrió a salvarla solícito y veloz,
y cada vez que con el pico la tocaba,
sumergíase en el agua con la flor.

El colibrí la persiguió constante
sin dejar de buscarla en su aflicción
y cayendo desmayado en la corriente
corrió la misma suerte que la flor.

Así hay en este mundo seres
que la vida cuesta un tesoro.
Yo soy el colibrí si tú me quieres,
mi pasión es el torrente y tú la flor.

 

73

El Estante

 En el estante, juntos, 
puse al bueno y al malo.
¿Fue intención, o fue 
soplo de esa tiniebla que revela
luminosa certeza?

Allí, en la madera misma,
piel contra piel erguí enemigas
transpiraciones de la historia
compitiendo en ternuras y odios.

A vivas penas tuve descanso entonces,
cuando en las sombras el estante
crepitaba en fulgores de combate.

Ayer,
con la vigilia hecha una abismo,
separé el beso de los libros.
Pero anoche dormí en tal escampada
que casi no despierto.

Por eso hoy los he vuelto a juntar
en el estante

 

 

74

El güije

El güije de la soledad/La laguna fría

 

Del fondo soy de la laguna fría

Donde la novia de la noche va

A deshacerse / En platería / Sobre mis aguas / De oscuridad

Soy tan pequeño que me escurro ágil

Y tan fugaz que quien me alcanza a ver

Cree que sin sol la realidad es frágil,

Que hay criaturas que no pueden ser

 

B) Luzco pellejo de barro, melena de lino

Ojos de madrugada sin color

Nunca reflejo la luz / Soy una sombra total

Oigo que hay un cielo azul / Que apenas puedo soñar

Sólo una vez me miraron sin miedo y sin odio

Sólo una vez un beso de mujer

Y me sentí el corazón / Tan vivo que lo canté Presa del dulce sabor /

Que no ha querido volver

Y hoy sé el espanto / De lo que ya se fue

 

A)     Del fondo soy de la laguna fría

Donde la novia de la noche va

A deshacerse / En platería Sobre mis aguas / De oscuridad

Soy sobresalto de los imprudentes

Que se extravían en su trasnochar

Y aunque no soy heraldo de la muerte

Yo soy un güije de la soledad ...

Yo soy un güije de la soledad ...

 

Yo soy un güije de la soledad

 

 

75

El hombre

¿Y qué es el hombre?, tú, me preguntaste ayer.
No te puedo decir, pues yo no sé muy bien.

El hombre es descubrir 
un lobo blanco que 
traga la luna de la noche sobre el mar

El hombre es descubrir en hoy
lo que en ayer era común
u oír unos labios deletrear,
diciendo derretir, diciendo despertar

Es siluetarse de jabón
sobre un gran fondo de carbón.
Ser una hormiga de reír
y un dinosaurio de llorar.

Es aprender la soledad,
creer y luego suspirar,
amar a ciegas el amor
y despertar, no hay gravedad.

El hombre es un balcón
que se abre y deja entrar
lo mismo el viento de una flor
que un huracán

El hombre es prolongar
la vida al estallar.
El hombre es nada.
El hombre es todo y nada más.
Y nada más

 

76

El insecto aquel o Los funerales del insecto

 

Hace un rato solo he visto a un insecto agonizar
y he pensado no hay remedio nadie va a su funeral

El insecto agonizaba yo empezaba a canturrear
la canción más solitaria que haya escrito sin llorar
pues me puse a comparar

Qué hará la tierra con los huesos
del que muere sin regreso
en virtud de su ambición
sus funerales sin amigos
sus adioses sin testigos
sus domingos sin amor
serán como el del insecto aquél
muriendo solo sin después

Morir así es no vivir
morir así es desaparecer

La pobre gente que dispone
por oscuros corredores
de la vida qué se harán
y los que venden la palabra
los que ríen, los que no hablan
quiénes los despedirán

Serán como el insecto aquél
muriendo solo sin después

Morir así es no vivir
morir así es desaparecer
totalmente

 

 

77

El loco y el relojero

El relojero y el loco
se conocieron para hacer cooperativa.
El relojero arregla un poco
lo que su socio troca en vida.

El loco y el relojero
se van porfiando ser el ala y la cadena,
se van los dos aventureros
de la alegría y de la pena.

El taller del relojero
es el soplo de la duda,
instrumento de los sueños,
herramienta de la espuma.

En la latitud del ojo
lleva el mando la sorpresa.
maravilla del asombro
cuando llega la belleza

 

78

  El machete

Francisco una pulga vio
que al parecer no era nada
y a la primera picada
en el suelo lo tumbó.
Por el machete caló
acabado de amolar.
Mira si es fuerte animal
que le cortó "tos" los huesos
y la cuerda del pescuezo
no se la pudo cortar.

 

79

"El matador"

 

Siento un hilo profundo

que atraviesa el espacio

-de tiempo en tiempo llega

despacio-.

Siento olor de llanuras

llenas de peregrinos

-la llanura se llama

camino-.

 

Siento de pronto el gusto

de un raro mineral,

me siento a veces hombre

y muchas animal.

Se confunde el deseo

de calentar la piel

con rugidos lejanos

que recuerdan mujer.

 

Y en una playa angosta caen del cielo

estas reminiscencias de veneno.

Yo no sé, pero hay días sin reposo

que lo que tenga cerca lo destrozo

muy primitivamente, casi salvajemente,

con odio, con desprecio, con rencor,

con palabras hirientes, con garras y con dientes,

con rabia, con violencia, con horror.

 

Le he cantado a la muerte

como nadie con vida,

mas yo dijera siempre:

querida.

Junto a cada palabra

hay cuerpos de millones

y los maté yo mismo:

perdonen.

 

A veces se me olvida

que mato por vivir

y olvido los entierros

y no quiero dormir.

El día que me acusen

no me defenderé:

esta culpa es muy vieja, de todos la heredé.

 

 

Y en una playa angosta caen del cielo

estas reminiscencias de veneno.

Yo no sé, pero hay días sin reposo

que lo que tenga cerca lo destrozo

muy primitivamente, casi salvajemente,

con odio, con desprecio, con rencor,

con palabras hirientes, con garras y con dientes,

con rabia, con violencia, con horror.

 

 

 

80

  El peregrino

81

El pobre amor

82

 El rock de los fantasmas

 

83

El silencio

 

Siempre se hallaba sola su habitación,
sola como su sombra, siempre así.
Era difícil irse a dormir
sin otro cuerpo con que
poder hacer entre dos
el silencio.
Y apareció de pronto cierta emoción
a la que amó con toda la soledad.
Y regresar a la habitación
comenzó a ser la hora
de acomodar entre dos
el silencio.

Después del día
lleno de voces
iba para su hogar,
donde las voces,
a su costado,
continuaban
sin parar.
Ahora al llegar
a la habitación
no era la soledad,
sino la despedida
del día
que insistía
en no acabar.

Nunca se hallaba sola su habitación,
nunca encontró su sombra, siempre era así.
Era difícil irse a dormir
siempre con otro cuerpo
con quien tener que compartir
el silencio.
Y desapareció de aquella cierta emoción
a la que amó con toda la soledad.
Y desde entonces su habitación
fue como un parque abierto
donde pudiera retozar



 

84

"El tiempo"

Naciste en un telar

tu padre es tejedor

tus hijos tejerán

y el tiempo cae

cae    cae

Alguien tejió la sed

usando hilo de mar

y calma de mujer

y el tiempo cae

cae   cae

Tejer es aprender

a hilar y deshilar

tejer es continuar

y el tiempo cae

cae   cae.

 

 

 

85

"El universo es un rastro de hierros"

 

Parece que las cosas nunca

se ponen en su sitio,

pues solo cambian de lugar

por un tiempo limitado.

Cuando están mucho rato

en el mismo rincón,

cogen moho debajo

y les salen arañas

y les salen culebras

y bichos peligrosos.

 

Por eso hay ese lleva y trae

por todos lados.

Por eso el universo es un

rastro de hierros,

lleno de hormigas que no

duermen y trabajan,

que pujan, levantan y llevan,

que vuelven a pujar lo mismo.

 

Parece que las cosas nunca

se ponen en su sitio.

 86

Ella Salió desnuda

Ella salió desnuda de la casa
llevando sólo piel por pertenencia.
No soportó la soga y la mordaza

y se lanzó consigo y su conciencia.

Se fue por el camino del origen
donde se enamoraba a cada instante.
Fue repartiendo su justicia virgen
y transformando enanos en gigantes.

Sobre su cabeza silbaban
las palabras del viejo, la maldición:
"Pronto tu pasión será nada
porque por lo que tengas tendrás valor.

Te cerraré el paso a mi bolsillo,
los mercaderes, las caravanas.

Pronto tus ojos no tendrán brillo

y te dirán las plaza sitiada".

Pero bajó desnuda a los abismos
tan hondo como nunca se había estado,
adonde el hambre pudre con cinismo
donde el sol era un sueño imaginado, imaginado.

Y despertó países, continentes,
porque era así y no se avergonzaba
curaba enfermos de paciencia y muerte
con su poción de extracto de granada, de granada.

Que bella es, que bella caminando,
pero que bella esa mujer desnuda.
Que tonto es el que no está mirando .
Esa bella mujer se llama Cuba, se llama Cuba

 

 

87

Elogio de la Guerra

Pienso boca a boca
como vida de un ahogado
del cemento congelado
de ciudades
y pueblos.

Que si mira adelante
al amor que nos arrastra,
al sentirnos respirando
se olvidarían
las canciones
de guerra,
sobre las estatuas
sobre los destinos
sobre el largo espacio
que queda en camino.

Tiempo de morirse
es ese paso ensimismado
donde el hombre es condenado
a morir
y a reírse.

Si algún visitante
de otra estrella nos hablara
con qué lengua escribiría
la metralla,
las balas
y el mundo.
Este es un planeta
doblado y despierto
que va a suicidarse
para no estar muerto.

Pero que utopía
es que acaso el hombre es esa
o la muerte se detiene
en el deseo
de vivir.
Qué golpe se ha parado,
qué cabeza no anda rota
y qué bomba ha dejado
de caer en cada día.

Que se vaya el sueño,
que se vaya el día.
Que vuelvan blindados
con artillería

 

88

"Elogio al horror"

 

Quién no tendrá una historia extraña

entre los dedos, después de lejos

(tela de araña bailando clara

entre dos espejos).

 

Quién no tendrá una lenta maña

de descubrir continentes viejos

(ojo de brujo, pie de lagarto,

voz sin consejo).

 

Cuántos hechizos y sortilegios

se romperán

en gotas de lluvia limpia,

lavando el sol.

Cuántos murciélagos y diablejos

volarán lejos,

buscando lunas frescas

para el horror.

 

Quién no tendrá una casa en ruinas

donde los átomos no penetren

(muro de hiedra, vieja tortura,

sueño de duende).

 

Hay que buscar una silla seca

para el amor.

 

 

 89

"Elogio del pecado"

 

Como la espuma te me subes por la cara

como la espuma roja de un vaso de vino

como una espuma que el recuerdo hace hervir

como una espuma escandalosa es recordar.

 

Yo me delato cuando estoy pensando en ti.

 

Como espuma de vino suben bajan

entran y salen pecados sin dejar rincón

seco donde sentarse.

 

 

Pero no cambio lo mejor por un pecado

pecar es ser capaz de comprenderlo todo

de ver la tierra sin usar una astronave

pecar es ser capaz de dar un paso más.

 

Yo peco tanto cuando estoy pensando en ti.

 

Toda mi ropa está manchada por tu vino

y no vale que la mande a limpiar

pues la humedad regresa.

 

Tu vino no se cae.

 

 

90

ELPIDIO VALDEZ

 

Para Elpidio Valdez, patriota sin igual,

no hay gaito que lo pueda espantar.

En el combate, enérgico y vivaz,

a las balas el pecho siempre da.

 

El no cree en nadie,

ni en esto ni en lo otro,

ni en lo de mas allá.

El no cree en nadie

a la hora de buscar la libertad (bis)

 

 

 

 

91 

Emilia

Emilia, tus ruinas las leí con buena voz,
tienen puertas como tú.
Qué ridículas mis cartas,
Qué ridículas las sombras de mis sueños.
Qué bien te recuerdo llorando.

Emilia, has ido junto con cada canción,
escondida en un baúl
como un signo inevitable,
y hay anécdotas tirándome del ceño.
Qué bien te recuerdo llorando.

Qué dirá tu instinto cuando sienta esta canción
y qué dirás tú,que te acercas
a la máxima distancia entre nosotros.
Quién conoce que un soldado moribundo te cantaba,
que hubo olores de una selva,
que había cines,
que llovía.
Vallejo así nos descubrió,
Byron estaba en su lugar.
Todo pasaba con nosotros.
Emilia, que horriblemente hermoso
era aquel tiempo.

Emilia, qué pasa,
cuál resaca nos llevó al silencio,
a recordar.
Algún viento nos ha dado
y en sus puntas discutimos con la muerte:
que no te sorprenda llorando,
Emilia.

(1969)

 

 

92

En Busca del Tiempo perdido

Sin una historia azul
de niño comprendí lo que debí callar.
Y hermanos y hermanitas
de mano junto al mar.
No compartimos el pudor
y así no estaba mal.

Ahora en busca solo estoy
del tiempo que he perdido desde ayer,
buscando lo que había de hacer de mí,
cosa añorada en mi niñez
porqué después crecí.

Crecí creyendo (que) era mi bien
hacerme un hombre, y ya me ven:
ahora me tengo que medir
para saber vivir.
Andando el tiempo se perdió
mimar las nubes de marfil.
y un girasol de abanicarse
la cabeza al sol.

Quiero aquel bello girasol,
quiero mi mar azul turquí,
quiero mi nube sin color,
quiero una estrella allí:
donde haya más oscuridad,
donde mi mar no pueda estar,
donde no pueda remediar
el tiempo que perdí

 

 

93

En ciertos lugares

 

En ciertos lugares casi se ha olvidado

La canción al ser bien amado

Casi se ha olvidado porque  a menudo

los amantes mueren desnudos

desnuda sorprenden sobre la cama la justicia

y en su amado vientre hunden tizones de la codicia

en ciertos lugares cartas de amor se esterilizan

en ciertos lugares las dulces canciones

matan de hambre y no matan de amores

los cantares dulces en lugares ciertos

bombardean y se apuntan muertos

cómplice del verdugo el

presidiario que él aventada

vencedor de lo oscuro

el que al cadalso salta y desata

enemigo del nudo

que aunque sea ajeno no deja marcas

en ciertos lugares la canción eterna

es la que nunca duerme la siesta

en ciertos lugares

bella enamorada

no hay mejor elegía que una bala

 

 

 

 

94  

En cualquier noche

Alta, negra y sombría
tiene la puerta,
vuelto su rostro
con la decisión
de ser testigo
de un beso de amor.
En cualquier noche
de adiós.

Siempre, tus manos vienen,
viene tu pelo
y oye mi voz
que se aleja de ti
y ve el ardor así.
En cualquier noche
de adiós.

Ay, ay, ay.
En cualquier noche
se va la vida.
En cualquier noche
triste de adiós.

Ay, ay, ay.
Venga el mañana
y venga la vida.
En cualquier noche
de nuestro amor.

Ay, ay, ay.
En cualquier noche
se va la vida.
En cualquier noche
de nuestro amor.

Ay, ay, ay.
Venga el mañana
y venga la vida.
En cualquier noche
triste de adiós

 

 

95

En esta melodía en que te vas

Hoy hay virtud
para despilfarrarla
y sueño de guirnalda
y juventud.
Y quizás algo más
en esta melodía en que te vas.


Hoy hay canción
hasta para olvidarla
perderla, malgastarla
sin dolor.
Y quizás algo más
en esta melodía en que te vas.


Hoy hay canción
para agotarla un poco
y luego darle a un loco
corazón.
Y quizás algo más
en esta melodía en que te vas

 

 

96

"En mi país"

 

Los insectos, los ratones y las ratas

darán brincos por las calles

y serán aplastados por los autos

que pasan con velocidad

por las desiertas avenidas de mi país.

 

En las casa que son altas habrá luces

que se encienden y se apagan,

gentes que aman y trabajan,

sólidos misterios siempre para uno

que pasa por debajo, en mi país.

 

-Levántate que vamos al doctor -dice una voz.

-Levántate que tienes que estudiar -dice otra voz.

-Levántate, vamos a trabajar -dice otra voz.

-Levántate, te toca ya el fusil -dice otra voz.

 

-Son las seis de la mañana, hora de tomar café.

-Vete a la panadería y trae el pan después.

-Son las seis de la mañana, ven y mira el amanecer.

-¡Déjame dormir tranquilo, que ya lo veré!

-Son las seis de la mañana, te va a pasar como ayer,

 que te quedaste dormido y se te fue el tren.

-Son las seis de al mañana y la escuela queda allá.

No lo pienses más, muchacho, te van a regañar.

 

Las mujeres y los hombres

estarán

terminando de amarse ahora.

Debe ser por la mañana

y deben quedar algunos dentro

de sus casa, por el frío,

en mi país.

 

 

 

97

 En otro tiempo

En otro tiempo,
en un tiempo que pasó,
desde muy dentro
yo te di mi amor.

Hoy cambia todo,
ya todo es calma.
En otro tiempo
te daría el alma.

Pero eso es tiempo pasado,
ya está mi amor terminado.
Era otro tiempo de muerte y pena
cuando todo era condena.

En otro tiempo,
en un tiempo que pasó,
desde muy dentro
yo te di mi corazón.

Hoy cambia todo,
ya todo es calma.
En otro tiempo
te daría el alma.

Pero eso es tiempo pasado,
ya está mi amor terminado.
Era otro tiempo de muerte y pena
ya todo es pasado

 

 

98

En una nube viajera

En una nube viajera
que llegara adonde tú
te mando desde Moscú
mi amor hasta Venezuela.
He conseguido una vela
de viento y agua del norte
pues no piden pasaporte
a un mensaje tan ligero
pero me temo que el cielo
tampoco me lo transporte.

Seguro los elementos
tampoco comprenderán,
quién sabe si llegarán
a caer en su momento.
Quizás un maldito viento
contrarrevolucionario
deje mi amor en el radio
de un palacio, de un convento.
No debo dejarlo al tiempo, 
lo deben decir mis labios.

Y aquí me ves construyente
cantando en vez de volar
y no puedes escuchar,
no es porque yo no lo intente
otras luces en mi frente
-caminos vírgenes, largos-
llenos de sueños y dardos,
canciones de mucha gente
hacen mi amor más valiente
cuanto más me sabe amargo

 

 

99

Entre los sueños del hombre

Entre los sueños del hombre
hay un hermoso sueño
que es suprimir la noche,
dijo un poeta hermoso
que ya está muerto.

El hombre tiene dos hambres
y esto es irrebatible,
esto es inolvidable,
dijo un poeta enorme
que habló conmigo.

Yo creo que queremos más
que andar entre brillantes pompas de jabón.
Yo creo que queremos más
que seguir caravanas partiendo de ayer.
Yo creo que queremos más
que fugarnos del cielo cuando es que aquí
no haya aún porvenir.

Queremos tanto como atrapar
nuestro propio rostro
si en la sangre hay respuesta
a todas las preguntas
que se han sembrado.

Queremos tanto como atrapar
lo más fugitivo.
Queremos terminarnos
para empezar entonces
a construirnos

 

 

100

Entre mar y tierra

Hice bien, hice bien
en ahogar en el azul el corazón.
Hice bien
cuando me hice pescador.
Hice bien, hice bien.

En la mar de añil
y de marfil
mis sueños de a por mil.
Hice bien, hice bien.

Coral, estrella, caballito,
noctiluca, pececito,
manta, (...) alcatraces
dar mi amor.

La mar de cosas que viví,
la mar de cosas por hacer,
la mar de cosas que se quedan en la mar.
Sobre las olas,
bajo las olas,
en su cristal.

Hice bien, hice bien

 

 

101

"Érase que se era"

 

Eramos una vez un grupo de nueve o diez

que coincidía cada noche:

una suerte de sueños que hacían cuadrilla,

unos buenos muchachos riendo juntos.

Érase que se era una vez...

 

Por esa época se amaba tanto, qué sé yo:

¡qué época tanta de amores!

Desfilábamos juntos, se hacían poemas,

y las calles que buenos gustos tenían.

Érase que se era una vez...

 

De uno

en fondo

pasábamos

por la misma canción:

era uno,

eran dos,

eran tantos qué sé yo,

pero era

bonito

mirarnos, vernos sufrir.

Érase que se era una vez...

 

Era

imposible

pasar

un sólo día sin morir,

sin gritar,

sin reír,

sin comprender, sin amar.

Qué desastre

de gente

que no podía estar en paz.

Érase que se era una vez...

 

Yo no sé si fue el tiempo

que lo vuela todo,

o si fuimos nosotros

detonando el tiempo,

pero nos fragmentamos

como una granada.

Érase que se era una vez...

 

Yo no sé si ha llovido

una lluvia que moje

cada esquirla en el sitio

en que haya caído,

si hay guardada una tarde

común en el tiempo.

Érase que se era una vez...

 

Yo no sé si ha servido

de algo o de nada

que haya habido pasado

y que quede recuerdo.

Yo no sé si mañana

pensaré lo que hoy vivo.

Érase que se era una vez...

 

 

102

Eres el Amor

 

 

103

Es sed

 

Hay una bruja amiga mía y vieja
que vive en un viejo castillo y sola
le pregunté qué padecía mi razón
y dijo: Es sed, es sed
es sed de amor

Yo iba tranquilo mi camino solo
pero una chica hoy me trastorna todo
siento una sed cuando a su lado solo estoy
qué es esa sed, es sed
es sed de amor

Me siento triste pues no sé si me querrá
querrá calmar esta ansiedad
esta ansiedad

Me siento solo pues no sé si soy su amor
querrá calmar este dolor
este temor

Hay una bruja amiga mía y vieja
que vive en un viejo castillo y sola
le pregunté qué padecía mi razón
y dijo: Es sed, sí, es sed
es sed de amor

 

 

104

Estoy en ti

 

Hay un amor veloz

rápidamente descendiendo por mis brazos, por mi piel

hasta mi corazón para quedarse en él.

 

Me hace pensar así

en mi costumbre de arrojarme por tus ojos hasta ti

mientras tu crees verme viéndote reír.

 

Es un amor real,

con todos sus detalles

que son de ti,

y ya es muy tarde ya

para que no haga daño

dentro de mí

... pues siempre estoy, en ti ...

Y aunque parezca extraño y pronto, en ti,

Aunque parezca a veces tonto, en ti,

y casi ayer te conocí ... en ti.

Pese a la noche y pese al día, en ti,

pese a mi indiferencia fría, en ti,

y casi ayer te conocí, en ti.

 

Hay un amor veloz ...

... viéndote reír.

 

 

105

Existen

Menos mal que existen
los que no tienen nada que perder,
ni siquiera la muerte.
Menos mal que existen
los que no miden que palabra echar,
ni siquiera la última.

Se arriman
a la noche y al día
y sudan
si hay calor y si hay frío se mudan.

No esperan
echar sombra o raíces
pues viven
disparando contra cicatrices.

Escuchan
se proyectan y lloran
debajo
de sus huellas con tanto trabajo.

Se mueren
sin decir de qué muerte
sabiendo
que en la gloria también se está muerto.

Menos mal que existen
menos mal que existen
menos mal que existen
para serlo.

Menos mal que existen
los que no tienen nada que perder,
ni siquiera la historia.

Menos mal que existen
los que no dejan de buscarse así
ni siquiera en la muerte
de buscarse así.

 

 

106

"Fábula del océano"

 

Sobre el océano volaba

una chispa de carbón.

Era una chispa pequeña,

un pajarito veloz.

 

Era una de esas aves

que cogen mar por volar

y que se pierden adentro

y no saben regresar.

 

Pero vio un barco pasando

y sobre el barco voló.

Buscando allí compañía

en su metal se posó.

 

Y vio cien sombras, partidas

cada una por su mitad:

una mitad en la tierra,

otra mitad en el mar.

 

Sobre el océano volaba

una chispa de carbón.

Era una chispa pequeña,

un pajarito veloz.

 

 

107

Federico

Federico es bobo, 
porque no cobró
su cosecha de secretos,
y la regaló.

Federico es bobo,
Federico es fiel,
nada pide, lo da todo
y se ríen de él. 

Federico es bobo
dice la verdad
con lo dura de cabeza
que es la humanidad.

 

108

Fin de año

Somos iguales,
sin diferente altura.
Somos iguales
de anchura de cabeza.
Tuvimos padre y madre,
crecimos entre piedras
que quedarán por ti,
por mí.
En cierto porvenir
de nuestro porvenir.
En otro porvenir.

Hemos nacido juntos
y crecimos así,
rama del mismo árbol,
azul del mismo añil.
Hoy hay que adelantarse
a todo lo demás
y al diablo si sabemos:
queremos saber más.

Que se empuñen fusiles
de Historia con valor,
que los hijos revienten
sus casas con amor,
que se cambien la noche
y el día de lugar,
si comprendemos que algo
del tiempo viene mal.

Pídanme sus canciones a mí
y sus canciones cantaré,
nada de lo que pase aquí
le es ajeno a mi piel.
Ni los asuntos de vivir
ni los asuntos de morir.

Porque todo para mí
es todo.

Desde una palabra oscura
hasta la estatura de un conductor,
desde una piedra amarilla
hasta la sombrilla que tiene el sol.
Porque todo para mí
es todo.

Desde la anchura que engaña
que una montaña tiene a los pies
hasta su misma cabeza
que luce estrecha pero no es.

Porque todo para mí
es todo

 

109.

Fragmento

La luna (...) a la noche,
le va invitando al mundo a ser más dulce,
pero no hay persuasión que la escuche
en la eterna energía (...)
de (...).

El sol, acostumbrado ser el día,
viene despreocupado a la ventana
y, sin embargo, es noche todavía
en los sueños que no duermo
cuando se hace la mañana.

Gloria a quien pugna hacia el dolor
y gloria a los que permanecen.
Gloria a la tierra bajo el sol
de la vieja maldición.

 

 

 

110

Función

Salen a escena
La Plaza Pública
y el Rincón Solitario.
Ambos no sobreviven
sin su reflejo:
la risa de uno
es la de enfrente:
el llanto de aquel
es ésta lágrima.
Y en el lugar
donde se funden 
los espejos
Canto aparece

 

 

111

Graciela

Graciela ayer recomendaba
el postergar mi solución:
que por lo pronto me guardara
esa razón
que lastimaba
mi corazón,
pues yo debía esperar al sentir
el peso de este vacío sin fin.
Pero, ¡qué empeño
si ya no sueño!
Ni siento el pulso
de la noche.

Graciela: el hecho de la muerte
está en mi ceño con amor
pues voy tan sólo como un puente
que sirve tanto
como un paso
a otra región
que todos pasan y pasan así,
sin detenerse a vivir
para mí.
Con esa seña
como volverme
y andar mi espalda
que se gasta bajo el sol.

Pues si la muerte
es lo que viene
hay que ocupar
esa distancia
en la que va a llegar.
No nos sorprenda
antes de terminar.
Ya ves Graciela:
esa es la suerte
del que cela
por su bien
o por su mal

 

 

112

Grita más

Yo salí a buscarte
por el mundo sin hallarte,
desde niño te buscaba sin cesar.
Cuando preguntaba
en todas partes te llamaba
y respondía todo un coro
a todas voces:
Grita más,
grita más,
grita más.

Yo salí a buscarte
con el miedo de encontrarte,
que es común en todo niño de esa edad.
He vivido, he preguntado
al mundo
si el amor es infecundo,
pero entonces me responden:
Grita más,
grita más,
grita más.

Quiero no ser juguete
de voces negras
y viejas.
Quiero sentarme
quieto en la noche
nueva
y bella.

Hace tanto ya que
Yo salí a buscarte
con el miedo de encontrarte,
que es común en todo niño de esa edad.
Cuando preguntaba
en todas partes te llamaba
y respondía todo un coro
a todas voces:
Grita más,
grita más,
grita más

113

Haces bien o Canción a un Microbrigadista


Haces bien con irte lejos de las paredes pintadas
que se conocen tus hombros, mis besos, nuestras miradas.
Haces bien, tocas el techo, tienes azul en la cara.

Haces bien, nunca te fíes ni aunque te bajen estrellas
pues para cada milagro hay su respuesta correcta.
Haces bien, nunca confíes de la mar y de la arena.

Hace años esta historia me hubiera invitado a escupir
las sagradas costumbres, la familia, la sopa,
a poner lazos blancos en pies de la derrota,
pero ya sé que es duro dejar un claro amor por otro oscuro.

Haces bien, con irte lejos al palacio de las novias
(...) al colectivo
al carro fúnebre tocando anunciando a la ciudad la casi melodía
de tu primera noche de amor a sangre fría, amiga mía.

Haces bien este domingo con irte y no aparecerte,
el edificio está lleno de sueños donde caerse.
Haces bien, déjate el pelo como mejor te parece.

 

 

 

114

"Has de saber mi nombre"

 

Para amarme con la fuerza que yo necesito

con la fuerza de todo el amor

para odiarme con la fuerza que yo necesito

con la forma más fiera de odiar

has de saber mi nombre

sólo saber mi nombre.

 

Yo me llamo semilla

cuando la tierra exige un hijo más

yo me llamo rocío

cuando la noche es seca y tiene sed

yo me he llamado compañía

yo me he llamado intensidad

pero por fuerza de costumbre

me llamo bala casi siempre.

 

Para amarme con amor frente a viento y marea

con amor que se puede tocar

para odiarme con el odio que más se recrea

-con el odio que apaga la luz-

has de saber mi nombre

sólo saber mi nombre.

 

Yo me llamo llovizna

si hay melancolía que vivir

yo me llamo saludo

cuando la ausencia estorba caminar

yo me he llamado poesía

yo me he llamado una canción

pero por fuerza de costumbre

me llamo bala casi siempre.

 

 

115

"Has sido echado"

 

Has sido echado del cuerpo a patadas,

cuando más cerca te hallabas en reposo.

Has sido echado del abrazo a patadas,

cuando el calor comenzaba

a resultarte mejor.

Has sido echado del techo a patadas,

cuando empezaba a servirte para el frío.

Has sido echado de la calle a patadas,

cuando empezó a ser abrigo

el frío colgando del sol.

 

Has sido echado del polvo una vez

y al polvo vuelves más tarde.

Vas repartido en miserias de animal

y en ciertas risas también.

Así, de cerca, pareces un señor

con una altura de mito,

pero mirando de lejos puedo ver

que hay nubes entre tus pies.

 

Has sido echado de todos los sitios,

cuando este mundo comenzaba a contraerte.

Has sido echado del mundo a patadas,

a golpes suaves de vida,

a caricias de amor.

Ahora te echas de ti a patadas,

pegas tan fuerte que vuelas de ti mismo.

Guardemos pues la carrera de bala,

que mientras te estén echando

no va  a parar la función.

 

Hay un grupo que dice

Hay un grupo que dice
que lo haga reír
dice que mi canción no es así juvenil,
que yo no me debiera poner a cantar
porque siempre estoy triste,
muy triste.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para no reírse como hay.

Hay un grupo que dice
que una canción
tiene que ser muy fácil
para la razón,
que las cosas que digo
solo las sé yo.
No han abierto los ojos
al mundo.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para preocuparse como hay.

Hay un grupo que dice
que lo haga feliz
que me vira la espalda
y se pone a reír,
Yo no puedo vivir
fácilmente sin ver
que suceden mil cosas
muy tristes.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para no reírse como hay.

(1967)

116.

Hasta siempre ( de Carlos Puebla)

 

Aprendimos a quererte
desde la histórica altura
donde el sol de tu bravura
le puso un cerco a la muerte.

Aquí se queda la clara,
la entrañable transparencia,
de tu querida presencia
Comandante Che Guevara.

Tu mano gloriosa y fuerte
sobre la historia dispara
cuando todo Santa Clara
se despierta para verte.

Vienes quemando la brisa
con soles de primavera
para plantar la bandera
con la luz de tu sonrisa.

Tu amor revolucionario
te conduce a nueva empresa
donde esperan la firmeza
de tu brazo libertario.

Seguiremos adelante
como junto a ti seguimos
y con Fidel te decimos:
hasta siempre Comandante.

117

Hay ocho cuerdas

Hay ocho cuerdas mecidas al viento,
hay ocho cuerpos mecidos al viento,
hay ocho historias mecidas al viento
de la memoria.

Desde que he muerto
andan juntos los hombres
y las banderas buscando la vida.
Cuántos cadáveres fueron posibles
para que todos miraran arriba.

Hay ocho cuerdas mecidas al viento,
hay ocho cuerpos mecidos al viento,
hay ocho historias mecidas al viento
de la memoria.

Desde que mayo violento hay razones
para salir a la calle en canciones
desde que año del tiempo hay verdugos,
sangre de asfalto y consignas en muros.

Hay ocho cuerdas mecidas al viento,
hay ocho cuerpos mecidos al viento,
hay ocho historias mecidas al viento
de la memoria.

Cuándo empezó la victoria paciente,
cuándo esa águila rompió su huevo
cuándo comenzó a comenzar algo nuevo
que con la muerte pagará la muerte

 

 

118

Hay un grupo que dice

Hay un grupo que dice
que lo haga reír
dice que mi canción no es así juvenil,
que yo no me debiera poner a cantar
porque siempre estoy triste,
muy triste.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para no reírse como hay.

Hay un grupo que dice
que una canción
tiene que ser muy fácil
para la razón,
que las cosas que digo
solo las se yo.
No han abierto los ojos
al mundo.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para preocuparse como hay.

Hay un grupo que dice
que lo haga feliz
que me vira la espalda
y se pone a reír,
Yo no puedo vivir
fácilmente sin ver
que suceden mil cosas
muy tristes.
Miren que decir eso
con tantos motivos
para no reírse como hay

 

 

119

Hay un ser pequeño y suave

Hay un ser pequeño y suave
bajo una cascada azul.
La cascada como un ave
baja vestida de luz.

Hay ese ser, hay ese ser,
niño remoto,
como un juguete roto
mojándose a sus pies.

Hay ese ser, hay ese ser,
y el universo
le manda un mar inmenso
que eleva de la fe

 

 

120

Haz lo que debas hacer

Un día te sientes inquieto por ti
al parecer, sin razón,
porque con sólo sentar diciendo
tiene el futuro y amor.

Nadie a esta altura te puede llamar
nombre que cause dolor.
Pero el que sabe que hay un paso más
es su enemigo mortal y peor.
Porque en la vida para perder o ganar
solo depende de a cuánto jugar.

Has lo que debas hacer
Para curarte
Has lo que debas hacer
Para crecer
Has lo que debas hacer
Para llegarte
Has lo que debas hacer
Para saber

 

 

121

Hojas de Enero

Para estrenarme
Saluda enero,
quiéreme parte
que será nuevo.

Llegó su tiempo
como testigo,
cuánto de enero
tendrá el olvido.

Hojas de enero
en remolino
filo del aire
húmedo y frío.

Hojas de nadie
súbito anillo
soplos de un baile
en torbellino.

Enero parte
dice conmigo.

Ruedo de hojas,
ronda de invierno.
¿Dónde te posas?
¿Dónde va enero?

Solo en la calle
aun sonrío.
Las hojas parten
y quedo vivo.

Se me hace tarde
enero mío

 

 

122

"Hombrediablo"

 

Hombrediablo es mi amigo más genial,

Hombrediablo es más que sensacional:

bebedor,

bravucón

y además seductor.

 

Conocí al Hombrediablo en la niñez,

cuando aún yo no tomaba ni café.

Él ya entonces andaba a su sazón,

tenía citas y hacía alardes de matón.

 

Tenía mujer

y yo tenía que estudiar;

tenía mujer

y yo tareas que acabar.

El crecía en el barrio de Colón

y yo en medio del Dante y Platón.

 

Siempre admiré

su situación frente al amor;

siempre admiré

sus puñetazos al mentón.

Hombrediablo es mi amigo más genial,

Hombrediablo es más que sensacional.

 

Hombrediablo hace apuestas en alcohol,

siempre gana porfía el bebedor.

No se deja atrapar por un amor

porque vive a la salva de su honor.

 

Se ve muy bien

con su tupé, con su dril cien;

se ve muy bien

con su bigote a lo francés.

Los domingos se va al cine en procesión

con su novia, que espera en un sillón.

 

Se ve muy bien

aunque está madurito ya;

se ve muy bien:

siempre ha sabido no sudar.

Hombrediablo es mi amigo más genial,

Hombrediablo es más que sensacional.

 

Cuando a veces nos vemos por ahí,

me aconseja que me lance a vivir;

me da el número de alguna mujer,

porque a un socio él le sabe resolver.

 

Me cuenta así

sus aventuras de Don Juan;

me cuenta así

mientras mi envidia crece más.

Siempre huele a lavanda o a mentol

y se pule las uñas con alcohol.

 

Me dice adiós.

Yo me conmuevo al verlo ir.

Me dice adiós

y siempre pienso "eso es vivir".

Hombrediablo es mi amigo más genial,

Hombrediablo es más que sensacional.

 

 

123

Hoy el la víspera de siempre

Hoy es la víspera de siempre
los días eternamente no me dejan definir
y siempre estoy como esperando
que cuando al fin pase algo
aún me quede por decir
por sentir, por retener
un pedazo siquiera de mi

Qué tal tu,
hoy es la víspera de siempre
da igual
hoy ha salido el sol por ese lugar
en el que suele aparecer

Qué tal tu,
es delicioso conocerte
y me da igual verte de pronto en un recodo y tocar
volver a desaparecer

Ay, la vida
que se llena de instantes
que se llena de gentes
que se llena de igual

Ay, la vida
con su víspera muda
con su infancia desnuda
con su acaso fugaz

Qué tal tu,
hoy es la víspera de siempre
da igual
hoy ha salido el sol por ese lugar
en el que suele aparecer

Qué tal tu,
es delicioso conocerte
y me da igual verte de pronto en un recodo y tocar
volver a desaparecer

 

 

 

124

Hoy soy el que siempre he sido

Hoy soy el que siempre he sido
nada le debo a la gloria
a pesar de las memorias
y a pesar de los olvidos.
Yo vivo muy complacido
de seguir siendo el que fui
puesto que nada adquirí,
puesto que nada he perdido.
Soy el mismo que yo he sido
no hay nada fuera de mí.

Puedo decir que hoy jugara
con palos, sombras del monte,
y que buscara al sinsonte
sencillamente a pedradas.
Y puedo decir que alzara
las malanquetas del río
con el mismo hermoso río
conque jugara a mi suerte
cuando el río era muerte
en el temor de los míos

 

125

Hubo un país

Hubo un país hace mil años una vez,
que andaba mal porque no había que comer.
Entonces vinieron profetas a enseñar
con muchos libros que había que estudiar.

Todo se leyó,
todo se aprendió
del sueño que había en los libros.
Palabra a palabra
las herramientas fueron olvidadas
por la fantasía.

Pero después
no se sabía como arar.
Pero después
no se sabía amartillar.
Pero después
no se sabía ni coser.
Porque después
las herramientas depreciaron
a los hombres.

Hubo un país hace mil años una vez,
que aprendió la gran lección de subsistir
y poco a poco fue sabiendo como usar
cada máquina para poder llegar.

Todo se sembró
después de aprender
que el mundo se alcanza sudando
segundo a segundo.
Y el sueño al lado de las herramientas
para repararlas.

Lo que cambió
la realidad fue trabajar.
Lo que cambió
la realidad fue aprender.
Lo que cambió
la realidad fue discutir.
Porque la vida no es un sueño
y los sueños, sueños son

 

126.  

Identidad o Yo vengo

Porque sólo hubo un machete,
porque sólo hubo un cantar,
porque fue del mismo fuete
la voz que nos vio juntar.

Porque yo también soy negro
y porque soy cimarrón
antes de ser este pueblo
con un solo corazón.

Yo vengo a compartir la lluvia de tu casa,
yo vengo a confundirme al fuego de tu amor,
yo vengo a continuar con sangre nuestra raza,
con una vena, con un río, con un sol.

Si el que te mata me mata,
si el que te pega me da,
el que te despoja saca
de mi vergüenza unidad.

Por eso no siento extraño
que te cante una canción,
luz de cuatrocientos años,
voz de la misma explosión.

 

127

Imaginada

Imaginando que iba a encontrarte
y no iba a tener que decir
en ese día de amor
puse mi sueño en una melodía.

Y ahora te tengo,
y tengo palabras,
y tengo canción
para cantarte
pero hallo más dicha con sólo mirarte.

Si te miro me parece
que mi sueño es débil,
que parece
imaginada
pero la verdad fue mejor que soñada.

Así aprendo la lección
de que tengo,
¡Ay! de que tengo
poco o nada
yo de imaginación.

Imaginada
pero la verdad fue mejor que soñada

 

128

Infinitivos

 Cuando quiero beber
voy y no es sed

Cuando quiero soñar
voy y no es nube

Cuando quiero llorar
voy y no es muerte

Cuando quiero vivir
voy y no es todo

 

 

129

Jossáh, la que pinta

 

Sucedió que una vez, hace tiempo,
hubo un militar
y el ejército fue una cadena
de descubrimientos.
No podía perderse un amanecer,
pues la diana era antes que la claridad
y se hizo costumbre una forma
distinta de ver.

Sucedió que una noche
llegó al universo Josáh,
como una aparición de figuras
en el sentimiento.


Vino de la ciudad donde viven los magos
y llegó con el alma colgada del cinto,
sin saber que un soldado en el pecho
no tiene fusil.
Encantó, revolvió, disgregó los aplomos,
puso tiendas gitanas en todos los templos
y era solo una niña jugando
a persona mayor.

"Josáh, la que pinta, déjate ver"
decía el soldado, decía el viento
y la naturaleza con lenguaje
que aún se podía oír...

Sucedió que se hizo tristeza
el semblante del tiempo:
cada día era un Nudo Gordiano
sin pies ni cabeza.

Las mañanas dejaron de significar,
en más de una ocasión no se cumplió el deber:
cada pase era un Día de Reyes
en el curso de un mes.
Todo era Josáh, que bailaba a la noche
una orgía pagana estallando en la piel;
todo era Josáh, la que pinta,
bailando el amor.

Pero el mundo da vueltas
y todo regresa a su cauce:
ya no era soldado, y Josáh
se escondió en su país.
El que fuera soldado volvió a carpintero,
a ingeniero de minas o quizás boxeador,
aunque nunca regresa completo
el soldado a su casa.
Entre días y ruidos se hallan recuerdos,
se revuelven gavetas, se sonríe al ver objetos
como un tiempo que se ha repartido
en papeles y fotos.

"Josáh, la que pinta, déjate ver"
decía el soldado, decía el viento
y la naturaleza con lenguaje
que aún se podía oír...

 

 

130

Kosovo

(Creada sobre el poema "Un millón de ratas grises" de Federico García Lorca) 

Que alce la mano el de aquel plan
de desaparecer las penas de amor,
la cura de esta inconveniencia
no es extirpar el corazón.

Donde está el que inmortalizó
la gran proeza insuperable hasta aquí.
Yo te someto a sangre y fuego
porque otros dicen: "Total, no es a mí".

Dicen que de la antigüedad nos viene
el gusto y el talante mejor
con su millón de ratas grises
la muerte hoy llora en Europa de horror.

Que alce la mano el de aquel plan
¿Dónde está aquel que definió? 
¿Quién sueña paz nombrando a Dios 
con fuegos de Satán? 

Duerme tranquilo tu siesta 
mientras tu sueño va bien 
mas cuando suene tu puerta
reza bien, bien, bien... 

Una señora sencilla pasa
cantando un refrán:
"Cómete ya la papilla
o traga Otan, tan, tan..."

 

 

131

"La alegría"

 

No queda nada que pueda querer

no queda nada que pueda desear

He combinado la sal con la miel

he conseguido más de lo normal

 

Ni una alegría yo voy a buscar

mi alegría es de humo y fragor

No está ni arriba ni abajo ni atrás

Quizás delante tras otro sudor

 

Mi sonrisa no está en la yerba ni en el viento

mi sonrisa no está en la luna ni en el mar

mi sonrisa no está en un cuerpo de mujer

mi sonrisa no está en el día

(ni siquiera está en la alegría)

 

Mi alegría está dentro de mí

mi alegría sale sin querer

mi alegría es lo que hay que decir

mi alegría es lo que hay que saber

 

Mi sonrisa no está en la yerba ni en el viento

mi sonrisa no está en la luna ni en el mar

mi sonrisa no está en un cuerpo de mujer

mi sonrisa no está en el día

(ni siquiera está en la alegría)

 

No queda nada en la tierra y el mar

que no haya hecho a mi cuerpo feliz

No queda nada que pueda buscar

y sin embargo no empiezo a vivir

 

 

 

132

La alondra y el pavoreal

 

Debajo de cada acción está la vida,

en la forma en que el sujeto la aprendió,

hasta como uno se abrocha los zapatos

es parte de la verdad que la personalidad grabó.

 

Estamos hechos de recortes,

un encolado envuelto en piel,

que de mi desesperación en igual dosis

que andando en tiempo se convierte en parecer.

 

Así crecimos de pequeñas frustraciones

que fueron construyendo la verdad social

y a veces se vieron pequeños resplandores

enmascarados en esencia colonial.

 

Suele pasar que a veces nos deslumbra el grito

del pavorreal porque es brillante su manto.

También solemos desoír el simple rito

con que la alondra hace verdad el resplandor del sol.

 

Como los rastros orientan a la hormiga

Tanteando vamos hacia la realidad,

Quitándole la palabra a la mentira

el rastro de la verdad

seguro nos llevará al sol.

 

Hay una flor, hay una espina,

hay todo lo que nos pasó

como una oruga de cañón sobre la vida

o como un preso en la pared hacia un reloj.

 

Hay lo que hay y tenemos incompleta el alma,

adolecemos el pecado original

de haber nacido antes que el canto de las almas

nos enseñara a salir del reino animal

 

Así soy yo, así eres tu, así son todos,

los que de niños padecieron aprender

primero la ficción de reyes y de duendes

que la ventana de escribir y de leer.

 

133.

La Bayamesa (o No te acuerdas)

 

No te acuerdas, gentil bayamesa,
que tú fuiste mi sol refulgente,
y risueño, en tu lánguida frente,
blando beso imprimí con ardor.

No recuerdas que un tiempo dichoso
me extasié con tu pura belleza
y en tus senos doblé la cabeza
moribundo de dicha y amor.

Ven y asoma a tu reja sonriendo,
ven y escucha amorosa mi canto,
ven, no duermas, acude a mi llanto.
Pon alivio a mi negro dolor.

Recordando las glorias pasadas
disipemos, mi bien, la tristeza
y doblemos los dos la cabeza
moribundos de dicha y amor.

 

134

La cal

Es imposible que las olas
quemen todo el recuerdo
en nuestros pies llenos de cosas diarias
mundos y sueños

La carne luce hoy
frente al ardiente sol
y hoy huesos sólo son
aquellos días del amor

Tu te empeñaste en que el amor
se alcanzaba con tus juegos
yo te enseñé que amarse es toda mi verdad
sin tu miedo

Más no tuviste fe
con un violento adiós
sólo dejaste cal
tus huesos fríos junto al sol

En el amor no basta el cielo
de una aventura de rosas
nací desnudo, amarse es tanto
¿cómo olvidar esas cosas?

No hay límite al nacer
uno se logra y ya
¿por qué cubrir de cal
lo que a larga hemos de amar?

 

 

 

135

 La canción imposible

La luz es música
en la garganta de la alondra
mas tu voz sabe hacerse
de la misma tiniebla.

El sabio ruiseñor
descompone la sombra
y la traduce al iris
sonoro de la endecha.

El espectro visible
tiene siete colores.
La escala natural
tiene siete sonidos.
Puedes trenzarlos todos
en diversas canciones
que tu mayor dolor
quedara sin ser dicho.

Dominando la escala,
dominador del iris,
acallarás en tinieblas
la canción imposible
al ser negra y muda
que a tu verso le falta,
para expresar la clave
de su angustia secreta.

Una nota inaudible
de otra octava más alta,
un color de la oscura
legión ultravioleta

 

 

136

 La cascada

 

 

137

La charca

Me enjaboné las manos en la luna
brillante de la charca.
Tomé un poco de luz,
salpiqué mi rostro con reflejos
y así me fui a saber si me querías.
Pero tú me encontraste
cabeza de cocuyo,
payaso lumínico
cosa de risa y no de amor.
Entonces regresé por donde vine
y al encontrar la charca
comprendí que era de fango
y guajacones.

Hoy el único brillo
que recuerdan sus aguas
fue el espumoso orín
con que obsequié
a la asesina de mis sueños

 

 

138

 La ciudad

(De esta canción sólo hemos podido obtener un fragmento, ya que la grabación de la que la obtuvimos estaba cortada) 

(...)
la ciudad dentro del astrolabio,
la ciudad donde todo llegó,
la ciudad del esclavo y del sabio,
la ciudad en que el mundo nació,
la ciudad esperaba entre dientes
amasando la cuenta final,
la ciudad, la raíz y la gente
la ciudad que voló sobre el mar,
la ciudad.

La ciudad mira fijo la luna,
la ciudad que ha sabido querer,
la ciudad que era poca o ninguna,
la ciudad que me ha visto crecer,
la ciudad que perfuma su (...)
con la noche que ya era del mar,
la ciudad que me pone el acorde,
la ciudad que ha visto soñar,
la ciudad, la ciudad codiciada,
por la arena, la tarde y el sol,
la ciudad luminosa y cercada
la ciudad que me ha dado el amor,
la ciudad

 

 

139

La cosecha

Si ahora digo murmullo
¿acaso no es porque ha llovido
y de la frente del monte
viene bajando un hilo de sudor?

¿Que fecha pongo
a la tarde que lo supe?
¿Esta, de la sorpresa,
o tantas otras en que el asombro
iba escondido en su ranura,
imprimiendo un signo invisible?

¿Data hoy de este día?

¿Cuál es la fecha del poema?
¿La del recolector
o la de la semilla de tus ojos?

 

 

 

140

La espada roja

Para una guerra
cantando en otra tierra
en busca de belleza
donde (...)

Allá en mis muros
un porvenir seguro
dejaba yo a los míos
cuando fui.

¡Cuánta miseria,
cuánta barbarie y piedra!
Sufriendo a mis hermanos
yo encontré.

Y me crecieron
dolores justicieros
que como roja espada
levanté.

¡Ay! ¡Roja espada,
qué bella y que alada,
que pura y sagrada
tu vas!

Toda la sangre
te brilla y te arde
cantando tu canción
de la verdad.

¡Ay! Roja espada
de causa encantada,
de lucha enconada
y tenaz.

Yo te deseo,
te canto y te creo
tanto que no veo
más porvenir que el fuego.
Yo seré el brazo
que te empuñará

 

 

141

 La historia de mi amor

La historia de mi amor
es una historia más,
haciendo una canción,
haciendo una ciudad.

La historia de mi amor
se pudiera encontrar
en cada corazón,
en cada soledad.

Hoy en la mañana
cuando desperté
sobre mi guitarra
encontré tu piel.

Hoy habla la playa
huella de mujer
quemando mi casa,
quemando mi sien.

Ya ves, no hay mucho más
haciendo esta canción
solo piel de ciudad
y piel de corazón.

Pero debo agregar
que si hay verano y dos
con ellos cantará
la historia de mi amor

 

 

142

La ilusión

No me hago ilusiones contigo
no me quiero ese cruel despertar
pero existen segundos
en que el resto del mundo
oscurece y te veo brillar,
en esa hora exacta
tu belleza me rapta
y sin fuerzas me dejo llevar.

Paso unas cortinas titilantes
vivo de otra luz de realidad
y en el nuevo espacio alucinante
canto sin pudor ni vanidad
y de nuevo aprendo que un instante
queda a veces más que la verdad.

Entonces me siento renacido
a pesar de cada ingratitud
como un viejo tronco florecido
que de nuevo estrena la salud
vale ser tan mortalmente herido
cuando la agonía es la virtud.

No me hago ilusiones contigo
pero cuando extravío la razón
una obra de arte
aparece al mirarte
alumbrada de fascinación
y con la suerte echada
va mi alma robada
por el goce que da la ilusión

 

 

143

 La luz

Llegó la luz, la transparencia,
llegó la luz de la impaciencia,
llegó la luz con alegría,
llegó la luz del nuevo día.

Creció la luz, recién la luz,
creció la luz, subió en la vida,
creció la luz sin otro alarde
creció la luz y no fue tarde.

Voló la luz, como anunciando,
voló la luz, voló aclarando,
voló la luz tocando diana,
voló la luz de la mañana.

Cantó la luz amor rotundo,
cantó la luz haciendo al mundo,
cantó la luz enamorada,
cantó la luz su llamarada.

Surgió la luz, entre reveses,
surgió la luz mas de mil veces
surgió la luz de filo fuerte
surgió la luz sobre la muerte

Preñó la luz la nueva la historia
preñó la luz preño memoria
preñó la luz el tiempo oscuro
preñó la luz...

 

 

 

144

 La muerte espera por allí

Las piedras crecen al compás de la raíz,
la roca mece la violencia en su vejez,
la muerte espera por ahí.
Se pierde un niño en la garganta,
toda la muerte se levanta,
agua mal las razones,
se clava un largo duelo en la amistad
y a descansar.

No sé, no sé, no sé, no sé, no sé, no sé,
si con la risa viene el mar perdiendo fe,
la muerte espera por ahí.
Y se derriten las mañanas
pegando un clavo en las ventanas,
puede el árbol callarse,
puede el mundo enfermarse,
las iglesias besarse,
la muerte espera por ahí

 

 

145

La niña llora

La niña llora pues su mamá, quien la regañó
pues la mandaron a la bodega, pero llegó
con menos plata que con la que debió regresar
es la canción de los que se dejaron estafar.
Así, así.

La niña llora pues su papá, quien la regañó
por regalar los cinco centavos que le dejó.
Que aprenda desde chiquita a no regalar,
es la canción de los que se dejaron estafar.
Así, así.

La niña ha regalado sus monedas
y ahora la vieja rueda, rueda.
Girará un día más sin ella;
hasta que aprenda a no dar lo que es suyo
tendrá que perder el embullo
de corretear con los demás.
Así, así.

La niña llora pues la maestra la regañó
por egoísta, por jesuita, porque mintió,
porque ya la han sorprendido queriendo robar.
Es la canción de los que aprendieron a estafar.


Así, así

 

 

146

 La noche

147

La otra presencia

 

 

148

  La soledad en esta madrugada

 La soledad en esta madrugada
busca una mano que la tenga un poco
para usar el antojo
temía que marcharse
para después mirarse
desplegando las alas
como si le nacieran
al canto de una estrella,
primaveras.

La soledad en esta madrugada
se hace corta con estrellas lucientes
y así se va contenta y asustada
a una ciudad de nueva gente.

La soledad en esta madrugada
no sabe más del sueño que aún durmiente
y mientras va quitándose el vestido
siente soplar aire de muerte.

La soledad en esta madrugada
es una pajarita de la noche
que se posa en la luna
y desova sin odios
tal como es, desnuda,
pero sufre de insomnio,
no se siente segura
porqué desde esta noche
ya no es pura

 

 

149

La verdadera dimensión de las cosas

 

La conocí de noche por costumbre

En cierto funeral de la cabeza

Y aunque ahora me lleno de detalles

No recuerdo ni el nombre de la calle

Así estaba de oscura la tristeza

Así estaba de oscura la tristeza

Siempre la conocí con el enigma

Que todavía la sigue como un perro

Esa mezcla de sueños de esmeralda

Que lo mismo te besan las espaldas

Que te dan puntapiés como de hierros

Que te dan puntapiés como de hierros

El día del amor me parecía

Que el planeta vivía de mi aliento

Que mis pulmones eran de la tierra

Como son las granadas de la guerra

O como son los pájaros del viento

O como son los pájaros del viento

Ella conoce todos los secretos

Y te cuenta al oído maravillas

Yo no digo que sean las verdades

Pero al que se le apagan las estrellas

No le pueden importar si un foco brilla

No le pueden importar si un foco brilla

Sus caricias aún son poesía

Acaricia con todo el universo

Te acorrala con tantos como casas

Te  seduce con besos como plazas

Y te mata en placeres como versos

Y te mata en placeres como versos

Ella no es buena amante para un hombre

Ella te absorbe tanto que no es buena

Podré dejarla al lado del espejo

Cuando mi funeral se ponga viejo

Pues mientras siga muerto sigo en vela

Pues mientras siga muerto sigo en vela

 

 

150

"Las mujeres de los individuos"

 

Las mujeres de los individuos

que hacen poesía,

las mujeres de los individuos

que hacen la canción,

deben aburrirse de decir que sí,

que siempre es bueno

todo lo que hacen sus maridos.

¿Es que no se habrán puesto a medir

cuántas veces han hecho creer

que se ha dicho una cosa genial

cuando ha sido algo más del montón,

que hasta un niño ha podido decir?

 

Pero todas

las mujeres de los individuos

que hacen poesía,

las mujeres de los individuos

que hacen la canción,

dan el visto bueno a cada frase,

a cada coma,

dan el visto bueno a la armonía

-aunque no sepan nada de eso,

aunque nunca hayan ido a la escuela,

aunque sus gustos sepan muy mal-,

pero lo que resulta peor

es que sus maridos asienten.

 

Por eso

las mujeres de los individuos

que hacen poesía,

las mujeres de los individuos

que hacen la canción,

son los soldados

más desconocidos

de la historia.

 

Esto, para que ninguna

venga luego a reclamar.

Así que no se inhiban:

ya cualquiera puede ser

mi mujer.

 

 

151

Las nubes

Las nubes, ya viejas,
de sentirme mirar
me regalan visiones
que no sé expresar.
Y murmuran entre ellas,
con antigua emoción:
ahí va el hombre de nuevo
a buscar su amor.

Un guerrero gana una batalla
y respira antes de regresar,
levanta los ojos, ve las nubes,
que desde pequeño ve pasar.
Vuelve a distinguir aves muy blandas,
rocas como en peregrinación,
mujeres quitándose las sayas,
dioses a caballo bajo el sol.

Y las nubes, ya viejas,
de sentirlo mirar
le regalan visiones
que no sé expresar.
Y murmuran entre ellas,
con antigua emoción:
ahí va el hombre de nuevo
a buscar su amor.

El barrendero terminó temprano su calle
y cerrando el latón, antes de irse a bañar,
levanta los ojos, ve las nubes,
que desde pequeño ve pasar.
Y ve correr como a 79 elefantes,
catedrales de cera y algodón,
paraguas, molinos, la vecina de al lado,
hombres del oeste, qué sé yo.

Y las nubes, ya viejas,
de sentirlo mirar
le regalan visiones
que no sé expresar.
Y murmuran entre ellas,
con antigua emoción:
ahí va el hombre de nuevo
a buscar su amor.

 

152.

Las ratas o Balada de las ratas

 

 Me place contemplar
como después del fuego
salen a lucir
las ratas de salón
con maquillaje de aguerrido mal vivir.
Me place porque sé
que todo el verdadero amor
también las ve.
Me place porque son
espuelas para la razón.

Me place ver así
como el hocico se les hincha de chillar
después que queda bien
la discrepancia, la polémica, opinar.
Me place mucho ver
cuanto se hunde la ratita
en su quehacer
en su propio pregón
que hiere como la traición.

No es la primera vez que ocurre
cuando ha pasado la candela
siempre hay quien de su hueco surge
para jurar que se desvela
y la bondad y la confianza
de quien es bueno esperanzado
le dé lugar y semejanza
mientras descubre los costados.

Y en nombre de mayor pureza
salen las ratas disfrazadas
que con paciencia y con destreza
quieren trocar el agua en baba.

Quién no conoce un buen ejemplo,
quién no ha pasado por sus dientes,
quién no ha soñado echar del templo
a la codicia sonriente?

Me place contemplar como una vez
y otra vuelven a salir
las ratas del salón
que en la limpieza diseñaron el jabón.
Me place porque sé
que esto le perfecciona el músculo a la fe
me place porque son
espuelas para la razón.

153

Leyenda del águila

Voy a cantar para que escuchen mi canción
como una aguja que traspase la razón
escuchen la negra historia
la leyenda de la muerte
que narran los moribundos desde allá

Era una piedra desgastada por el sol
con cada hombre se esparcía el resplandor
y el águila temerosa del mundo que la aplastaba
tan negra como sus alas los golpeó

Y allí se libra una batalla por el sol
que unos desdeñan y otros besan con amor
no se vuelvan las espaldas
apriétense bien los brazos
andemos segundos sin decirle adiós

Que allí se libra una batalla por el sol
que unos desdeñan y otros besan con amor
no se vuelvan las espaldas
apriétense bien los brazos
andemos segundos sin decirle adiós
nunca adiós

 

 

 

154

Los cazabrujas de Dores

 

Primer Acto)
Los cazadores salen,
los cazadores bailan,
los cazadores sueñan
con un planeta
de brujas por quemar.
Los cazadores miran,
los cazadores buscan,
los cazadores prenden
una candela
para salvar a Dios.

(Segundo Acto)
Ahora sale una niña
bien correcta,
y aunque la niña
se ha cortado las trenzas,
los cazadores tiemblan
ante aquella belleza.
Pero uno tiene
cara de aberrado
y grita dónde está
su cinturón de castidad,
y se le tiran
para quemarla en la hoguera
-por brujita-,
para quemarla en la hoguera
-pobrecita-,
para quemarla en la hoguera
-ay-.

(Tercer Acto)
Pero entra nuestro héroe
seguido de una pila de mujeres
que le dicen canciones y poemas,
viejos, niños, todos agradecidos.
El héroe está a la moda:
pantalones con pliegues,
zapatos de dos tonos,
la patilla cortada
y el pelito bien corto.
Y se ríe al ver los cazadores
con sus pelos tan largos
y sus mallas estrechas,
arrastrando a la niña
a morir en la hoguera
en nombre de Dios.

Entonces los cazadores enfurecidos
sueltan a la niña y se abalanzan sobre nuestro héroe
que ya espera en guardia y desarmado.
Nuestro héroe se mueve rápido, esquiva los espadazos
y responde con sus puños limpios y les da:
uno, dos, tres, cuatro,
cinco, seis, siete, ocho,
nueve,
diez piñazos bien dados,
y todos se derrumban.

Mientras todos lo aclaman
como es natural,
va y recoge a la niña
que ya está desmayada,
de un beso la despierta,
y se van muy felices,
sabiendo que no quedan
cazadores de brujas.

(Tercer Acto)
Los cazadores salen,
los cazadores bailan,
los cazadores sueñan
con un planeta
de brujas por quemar.
Los cazadores miran,
los cazadores buscan,
los cazadores prenden
una candela
para salvar a Dios.

 

 

155

Los compromisos (o Los testimonios)

 

Me digo comprometido totalmente y de una vez:
el tiempo me hala la manga, quiere que vaya con él.
Mi compromiso es sencillo, sólo hay dos formas de estar:
o bien cogiendo el martillo, o bien dejándose dar.

Juro que me comprometo con el mejor tirador,
siempre que tire sujeto firmemente al corazón.
Me declaro partidario de las campañas salobres
mientras la miel sea un sudario que regalar a los pobres.

Desde que nací me han dado
ciertas flores escondidas
entre los ramos de muerte:
así me salió la vida.
¿A cuánta muerte tocará por flor,
a cuántas flores tocará por muerte?
Para no ir más lejos,
a las dos las pongo a hacer el amor.

Me incorporo alas legiones de quijotes que batallan
por hundir las religiones donde quiera que se hallan.
Soy militante del hombre y como tal me proyecto.
Sé que la vida se esconde tras la apariencia de un muerto.

Si alguna vez se me busca, no me busquen en papeles,
no me busquen en canciones, ni me busquen en mujeres:
busquen el hilo de un hombre y sigan sus laberintos,
que al final, sano y deforme, me tendrán en el instinto.

Desde que nací me han dado
ciertas flores escondidas
entre los ramos de la muerte:
así me salió la vida.
¿A cuánta muerte tocará por flor,
a cuántas flores tocará por muerte?
Para no ir más lejos,
a las dos las pongo a hacer el amor.

 

 

 156

Los Días que hay que amar

 Pienso que hay días
que todo salió mal.
Las tonterías te vienen
a buscar.

Pienso que hay días
que son de falso pie.
Pienso que hay días
vestidos al revés.

Ahí te hieres
donde es terrible ir allí.
Te mueres
donde debes vivir.

Pienso que hay días
en que es mejor usar 
cerveza fría
para bajar la sal.

Pienso que hay días
que son como canción
de todavía
sin causa ni razón.

Pienso que hay días
que son de desechar.
Pienso que hay días
que es mejor olvidar.

Y sin embargo hay días
en que el sol resulta un barco
paseando el corazón.

Pienso que hay días
que no dejan lugar a tonterías.
Los días que hay que amar

 

 

-157-

Los Dientes de Tiburón

Cuatro mil en un minuto
cinco millones por día
dos mil millones por año
diez mil millones en cinco
por cada mil que se van
en la tierra queda un muerto
a mil dolares por muerto
cuatro veces por minuto esta la vida.

Nunca han salido baratos
los dientes de tiburon
quizas esto sea una causa
quizas sea una razon.

El asunto no es quererse
come