[Principal][Silvio_Rodriguez][dE toOdO uN pOcO]

 

 

En Países

Letras - Lista de Cd ]

Letras - Lista de Inéditas ]

Con y De Otros ]

Mp3 - Lista General ]

 

 

 

Memorias

(En Chile)

1987   

 

1. Madre

2. El papalote

3. Canción de la nueva escuela

4. Fusil contra fusil

5. El viejo obrero

6. Preludio de Girón

7. Si tengo un hermano

8. Supón

9. Para llegar al cielo

10. La oveja negra

11. El día en que voy a partir

12. Discurso fúnebre

13. El hombre de Maisinicú

14. Ríe y bosteza


 

1

Madre
 (1974)

Madre, en tu día
no dejamos de mandarte nuestro amor.
Madre, en tu día
con las vidas construimos tu canción.
Madre, que tu nostalgia se vuelva el odio más feroz.
Madre, necesitamos de tu arroz.
Madre, ya no estés triste, la primavera volverá, 
madre, con la palabra libertad.
Madre, los que no estemos para cantarte esta canción,
madre, recuerda que fue por tu amor.
Madre, en tu día
-Madre Patria y Madre Revolución-,
Madre, en tu día
tus muchachos barren minas de Haiphong.

 

 

2

El Papalote
 (1972)

Será por tu vivienda
hecha de ruinas
y de misterios,
porque partías la roca
para ganarte un par de medios,
o por tus tirapiedras,
los mas famosos de la loma,
de la mejor horqueta
de la guayaba, y duras gomas.
Será por todo esto 
que mi memoria
se empina a ratos,
como tus papalotes,
los invencibles,
los más baratos;
y te levanta en peso,
Narciso el Mocho,
para ponerte
entre los elegidos:
los que no caben 
en la muerte.

El papalote cae, cae, cae, cae, cae
el papalote cae, cae, cae, cae, cae
se va a bolina la imaginación
buena cuchilla lo picó

Una vez de tus manos
un coronel salió brillando.
Qué pájaro perfecto,
cuántos colores,
qué lindo canto.
Ninguno de nosotros
iba a volarlo
ya se sabía
era un encargo caro
del que mandaba,
del que tenía.
Llevabas en el puño
aquel dinero
de la tristeza,
dinero de aguardiente,
del sol de Cuba,
de la cerveza;
y te seguimos todos
a celebrarlo
sucios y locos:
para ti Carta Oro
y caramelos 
para nosotros.

El papalote cae, cae, cae, cae, cae
el papalote cae, cae, cae, cae, cae
se va a bolina la imaginación
buena cuchilla lo picó

Una noche respeto
bajó y te puso 
bella corona.
Respeto de mortales
que muerto al fin
te hizo persona
pobre del que pensó
pobre de toda, 
aquella gente,
que el día mas importante
de tu existencia
fue el de tu muerte.

El papalote cae, cae, cae, cae, cae
el papalote cae, cae, cae, cae, cae
se va a bolina la imaginación
buena cuchilla lo picó.

 

3

Canción de la nueva escuela

Esta es la nueva escuela. Esta es la nueva casa.
Casa y escuela nueva,
como cuna de nueva raza.

Estos son sus jardines. Estos sus semilleros,
hechos con adoquines
de vergüenza, piedra y lucero.

Estos que continuamos bajo la sombra más que aguerrida
de aquella semilla.
Vemos en estos muros
un preludio del futuro
que lo bueno de los años duros
salvaron de ayer.

Estos los que habitamos los lugares alzados a golpes
de sangre y martillo.
Más que vivir juramos
por los sueños, por las manos,
que por este edificio sin dueño
se hicieron doler, doler.

Esta es la nueva escuela ...

Estos son sus jardines ...

 


4

Fusil contra fusil 
(1968)

El silencio del monte va
preparando un adiós.
La palabra que se dirá in memoriam
será la explosión.

Se perdió el hombre de este siglo allí,
su nombre y su apellido son: fusil contra fusil.
Se quebró la cáscara del viento a sur
y sobre la primera cruz despierta la verdad.

Todo el mundo tercero va
a enterrar su dolor.
Con granizo de plomo hará
su agujero de honor, su canción.

Dejarán el cuerpo de la vida allí,
su nombre y su apellido son: fusil contra fusil.
Cantarán su luto de hombre y animal
y en vez de lágrimas echar, con plomo llorarán.
Alzarán al hombre de la tumba al sol
y el nombre se repartirán: fusil contra fusil.

 


 

5

El viejo obrero

Después de las labores
ahora voy a estudiar.
Se fueron los patrones,
vinieron a enseñar.

Yo que no veo bien,
yo que leo tan mal,
yo que tan sólo sé
vivir de trabajar.

Mi mano está muy dura
de construir el pan.
Cuando mi idea la alcance:
¿Adónde llegará?

Mis ojos sólo ha visto
tierra de mi sudor.
Ahora que ven los libros
sé porque alumbra el sol.

Soy dueño de la rueda
y del viejo azadón,
pero según mi escuela
soy más que emperador.


 

 

6

Preludio girón  

El aire toma forma de tornado

y en él van amarrados

la muerte y el amor.

Una columna oscura se levanta

y los niños se arrancan

los juegos de un tirón.

Abuela tus tijeras son rurales

y cortan otros males

pero este viento, no.

Guárdate tu oración, amigo viejo,

e invoca a Peralejo,

que nos viene mejor.

 

Nadie se va a morir, menos ahora

que esta mujer sagrada inclina el ceño.

Nadie se va a morir, la vida toda

es un breve segundo de su sueño.

Nadie se va a morir, la vida toda

es nuestro talismán, es nuestro manto.

Nadie se va a morir, menos ahora

que el canto de la Patria es nuestro canto.

 

Delante de la columna, al frente,

donde ha viajado siempre

la mira del fusil,

que hable la fértil puntería,

que esa garganta envía

mi forma de vivir.

 

Con la muerte todas las cosas ciertas

grabaron una puerta

en el centro de abril.

Con la Patria se ha dibujado

el nombre del alma de los hombres

que no van a morir.

 


7

Si tengo un hermano  

Si tengo un hermano

hermano de suerte

hermano de vida de historia y de muertes

no mido sus años su poca fortuna

no mido su tacha ni mido su altura.

 

Si tengo un hermano

 

Si tengo un hermano

hermano que arde

hermano mestizo

hermano de hambre

empapo mis himnos con luz de su aire

tiño mi bandera también de su sangre

 

Si tengo un hermano

 

Si tengo un hermano

hermano de sueños

hermano de bala

hermano de empeños

le entrego mis libros

le entrego mis manos

sin un humillante recibo de pagos

 

Si tengo un hermano

 

 


8

Supón

(Canción del torpe) (1980)

 

Supón que en un trabajo productivo
te encuentro en tu pañuelo singular
y luego de ese instante decisivo,
supón que no te dejo de mirar.

Supón que tanto tu fulgor persigo
que aplasto un surco y tengo mi sermón,
que corto un fruto tierno, que me olvido
de mi sombrero bienhechor
y no reparo en el calor
de la hora en que se prende el sol:
supón que agua al fin te pido
y supón que ya eres mi canción.

Supón que me presento como amigo,
que te pregunto nombre y profesión,
que miro al suelo y digo que ha llovido
u otro comentario sin razón.

Supón que me has mirado comprensiva
pero no tienes nada que agregar.
Supón que entonces hablo de la vida
como queriendo aparentar
que tengo mucho que contar,
que soy un tipo original.
Supón que ríes divertida
y supón que ya eres mi canción.

Supón que hay una tarde para el cine
y que he llegado una hora después,
porque la ruta extraña en la que vine
no era para acá, sino al revés.

Supón que la pantalla te ilumina,
que rompe y que sujeta tu perfil.
Supón tu mano un ave recogida,
y un cazador, sin más fusil
que un dedo tímido, va a abrir
el sí o el no del porvenir.
Supón que no eres sorprendida
y supón que ya eres mi canción.

Supón que la fortuna es nuestra amiga
y que de tres a cinco puede ser.
Tu padre parte, fumo yo en la esquina:
la puerta, contraseña y tú, mujer.

Supón que entro y que nos abrazamos.
Supón que todo está por agotar:
es la primera vez que nos amamos.
Pero supón que hablo sin parar,
supón que el tiempo viene y va,
supón que sigo original.
Supón que no nos desnudamos
y supón que ya eres mi canción.


 

9

Para llegar al cielo

Madre:
Quiero coger ese halón,
quiero tocar esa estrella
roja del amanecer.
Subo al techo
perno llego allá.
El cielo está más lejos
que el mar.
Dime cómo llegaré.

Para llegar al cielo
lo que yo necesito
son dos ojos nuevos
para ver.
¡Ay! Para ver.

Para tocar el fuego
precioso de una estrella
sin quemarme un dedo
he de saber.
He de saber.

Si siembro un jardín nuevo
veré crecer promesas,
flores, estrellas,
fuego, amanecer.

Para tocar el sueño,
para tocar la vida
con toda su enorme
humanidad
he de estudiar.

Si siembro un jardín nuevo
veré crecer promesas,
flores, estrellas,
fuego, amanecer.


 

10

La oveja negra

 Se ha perdido la oveja negra,  la oveja negra.
 Se me ha ido para las piedras,
 para las piedras.
 A ese pasto que queda arriba,
 en las montañas, cerca del sol.
 O estará buscando otra oveja de su color.
 Se ha perdido una oveja.

 Es la misma que de oscura en la noche  no se ve bajo los rayos de la luna.
 Es la misma que se atora en los barrancos.
 Es la misma que anteayer maldijo el cura.

 Ahora es la maldición de mi rebaño. Ahora es la incertidumbre de mis hijos.
Ahora es cuanto hay de triste en estos años.
Porque el padre por su boca la maldijo

Se ha perdido una oveja

 Ya mañana vendrá temprano, vendrá temprano.
Estaré para echarle mano,
echarle mano.
Romperé con su mal ejemplo
para el rebaño que manda Dios
porque el pasto de mis ovejas
lo siembro yo.

 Se ha perdido una oveja


 

11

El día en que voy a partir

No te muevas,
quiero conservar
este instante así
tu junto a la ventana
como a contraluz

Sentada en el lecho
queriendo mirar
los ojos profundos del sol
detrás de tu cuerpo, feliz
desnuda, desnuda y ya es
el día en que voy a partir

No te muevas,
si puede estar quieta la felicidad
si puede volverse de piedra el amor

Convierte en estatuas
los días y el mar
tal vez te convenza mejor
o al menos conforme ya este
repleto de penas sin ser
el día en que voy a partir.


12

  Discurso fúnebre  

Ayer mataron a un lobo
en la puerta de mi casa
con la cabeza vencida
sobre la acera soñaba.

 

Observaba la bodega
donde peleaba y dormía,
con la pupila vidriosa
miraba pasar el día
y los niños de su mundo
hablaban en voz muy baja
de su mirada.

 

Para el resto de la tierra
allí había un perro muerto,
un perro que en unas horas
estaría descompuesto.

 

Había que limpiar la acera
de aquella mancha oscura
para el resto de la tierra
un perro muerto es basura,
pero los niños jugaban
y volvían a su lado,
siempre callados.

 

Lobo,
yo si te recuerdo
echado al camino con el sol
curándote el lomo deshecho.
Le andará la noche
batallando con tus enemigos.

 

Lobo,
yo si te recuerdo,
yo también sabía
dónde, cómo y cuándo
dormías tus sueños
para esos asuntos
no he crecido mucho todavía.

Como no iba a recordarte,
si estás ahí desde mi niñez,
en un paisaje diferente pero igual
si a todos nos pasó una vez.

 

Como no iba a recordarte,
si tu misterio es más feliz
que muchas cosas que tenemos que contar
a costa de una cicatriz.

 

Como de un hierro caliente
que deja la memoria ardiente
sin la nobleza de tu muerte
y sin un verso con más suerte
que no sea la de maldecir.


 

  

13

El hombre de Maisinicú  

El hombre bebe una copa ancha,

aunque no cabe el peso de su extraña gracia,

y brinda por la muerte de su abril.

Después se sube a un sitio inexpugnable

y canta un canto que suena agradable,

mientras por dentro vuelve a maldecir.

El hombre niega de su rica tierra,

es su propio enemigo en esta nueva guerra:

el hombre vio su rostro sucumbir.

 

Que se abra bien la casa de la historia,

que se revise el trono de la gloria

porque un hombre sin rostro va morir

 

¡Oh qué sensación,

no tener rostro y contemplar el mundo

con ojos tan profundos

como con ojos de guardián del sol!

¡Oh que sensación

no tener rostro al enfrentar la muerte,

correr la doble suerte

de rastreadores y de perseguidos,

teniendo tanto de estrella escondido!

 

Cuánto millón de rostros no tendrá

el que nos regaló la claridad.

 

 


14

Ríe y bosteza

Ríe y bosteza, vive por vivir.
Mata, escupe, contradice 
antes de morir.

Ríe y bosteza, pequeña sociedad.
No te mires porque toda la muerte
está posada sobre tu faz

Ríe y bosteza, alárgate sin,
hazte de goma por sobrevivir.
Ríe y bosteza, pequeña ciudad,
o cambia los besos por el antifaz.

Ama a tu perro y a tu Chebrolet
y comulga sin perder el tiempo
que tu entierro ya lo pagué.