|
4. Sueño de una noche de verano
Generaciones
Un viejo y un niño desnudos se ven jugando en la arena, lamida de mar el viejo es muy viejo, su barba es azul el niño es muy niño, su risas esta intacta aún y juegan al mundo, la historia, la vida común.
Y allí se destrozan, se besan, se van con viejas costumbres que a diario se van y un pájaro pasa y se pone a llorar y el viejo y el niño le caen a pedradas los dos pues ha interrumpido su rito sagrado de amor.
Un pájaro cuelga del hueco del cielo un pájaro blanco en estado de celo un pájaro ha dicho que ha visto vivir un pájaro puede si quiere ponerse a llorar pero ¿quién ha visto que un pájaro tenga que hablar?
¿Quién sabe de un agua que cubre el dolor? ¿quién sabe de un sitio que guarde el amor? ¿quién sabe una historia que sepa mejor? ¿quién sabe de un viejo y un niño jugando en el mar? ¿y de un pájaro blanco que se le ha olvidado volar?
Debes amar la arcilla que va en tus manos debes amar su arena hasta la locura y si no, no la emprendas que será en vano sólo el amor alumbra lo que perdura sólo el amor convierte en milagro el barro sólo el amor alumbra lo que perdura sólo el amor convierte en milagro el barro.
Debes amar el tiempo de los intentos debes amar la hora que nunca brilla y si no, no pretendas tocar los yertos sólo el amor engendra la maravilla sólo el amor consigue encender lo muerto sólo el amor engendra la maravilla sólo el amor consigue encender lo muerto.
Debes amar la arcilla que va en tus manos debes amar su arena hasta la locura y si no, no la emprendas que será en vano sólo el amor alumbra lo que perdura sólo el amor convierte en milagro el barro sólo el amor alumbra lo que perdura sólo el amor convierte en milagro el barro.
Debes amar el tiempo de los intentos debes amar la hora que nunca brilla y si no, no pretendas tocar los yertos sólo el amor engendra la maravilla sólo el amor consigue encender lo muerto sólo el amor engendra la maravilla sólo el amor consigue encender lo muerto.
Mi unicornio azul ayer se me perdió, pastando lo deje y desapareció. Cualquier información bien la voy a pagar. Las flores que dejó no me han querido hablar. Mi unicornio azul ayer se me perdió, no sé si se me fue, no sé si extravió, y yo no tengo más que un unicornio azul. Si alguien sabe de él, le ruego información, cien mil o un millón yo pagaré. Mi unicornio azul se me ha perdido ayer, se fue.
Mi unicornio y yo hicimos amistad, un poco con amor, un poco con verdad. Con su cuerno de añil pescaba una canción, saberla compartir era su vocación. Mi unicornio azul ayer se me perdió, y puede parecer acaso una obsesión, pero no tengo más que un unicornio azul y aunque tuviera dos yo solo quiero aquel. Cualquier información la pagaré. Mi unicornio azul se me ha perdido ayer, se fue.
Yo soñé con aviones que nublaban el día, justo cuando la gente más cantaba y reía, más cantaba y reía.
Yo soñé con aviones que entre sí se mataban destruyendo la gracia de la clara mañana de la clara mañana.
Si pienso que fui hecho para soñar el sol y para decir cosas que despierten amor. ¿Cómo es posible entonces que duerma entre saltos de angustia y horror?
En mi sábana blanca vertieron hollín, han echado basura en mi verde jardín si capturo al culpable de tanto desastre lo va a lamentar.
Anoche tuve un sueño y anoche era verano oh verano terrible para un sueño malvado, para un sueño malvado. Anoche tuve un sueño que nadie merecía
¿Cuánto de pesadilla quedará todavía, quedará todavía?
Si pienso que fui hecho para soñar el sol y para decir cosas que despierten amor. ¿Cómo es posible entonces que duerma entre saltos de angustia y horror?
En mi sábana blanca vertieron hollín, han echado basura en mi verde jardín si capturo al culpable de tanto desastre lo va a lamentar.
Yo soñé un agujero bajo tierra y con gente que se estremecía al compás de la muerte, al compás de la muerte.
Yo soñé un agujero bajo tierra y oscuro y espero que mi sueño no sea mi futuro, no sea mi futuro.
Si pienso que fui hecho para soñar el sol y para decir cosas que despierten amor. ¿Cómo es posible entonces que duerma entre saltos de angustia y horror? En mi sábana blanca vertieron hollín, han echado basura en mi verde jardín si capturo al culpable de tanto desastre lo va a lamentar.
En el jardín de la noche hay una rosa, luminosa, que me mira fijamente a los ojos, parpadea y me quiere decir cosas, tantas cosas que no sé, que no sé. Y es cuando alargo los brazos para llevarle mis manos tan abiertas que casi me siento llegar con el pie.
Pero yo, quiero ser de noche el dueño de los ojos, de la altura, y he de fundir la montura para galopar mi sueño.
Volaré, tengo que domar el fuego para cabalgar seguro en la bestia de futuro que me lleve a donde quiero. En el jardín de la noche hay una rosa, luminosa, que me mira fijamente a los ojos, parpadea y me quiere decir cosas, tantas cosas que no sé, que no sé. Y es cuando alargo los brazos para llevarle mis manos tan abiertas que casi me siento llegar...
Volaré, volaré al jardín del cielo, en un pájaro violento, en un corredor del viento, en un caballo de fuego.
Volaré, quiero ser de noche el dueño de los ojos de la altura y he de fundir la montura para galopar mi sueño.
Si me dijeran pide un deseo, preferiría un rabo de nube, un torbellino en el suelo y una gran ira que sube. Un barredor de tristezas, un aguacero en venganza que cuando escampe parezca nuestra esperanza.
Si me dijeran pide un deseo, preferiría un rabo de nube, que se llevara lo feo y nos dejara el querube. Un barredor de tristezas, un aguacero en venganza que cuando escampe parezca nuestra esperanza.
Mariko-San
Donde quiera me encuentro un papel de Mariko-San. Donde quiera descubro un recado, un guiño de ojo. Ando en una gaveta, abro un libro registro un bolsillo, levanto un mantel. Donde quiera me encuentro un papel de Mariko-San.
El verano llegó desde ayer no quiso esperar. Mete leña en su horno de sietemesino y ahoga. El verano a pesar de las cosas que pese al verano se deben hacer. El verano llegó desde ayer no quiso esperar.
Hoy debiera contar hasta cien y luego soñar. Hoy debiera volver del océano y ser bienvenido. Hoy debiera andar sin zapatos, casarme de pronto sin saber con quién. Hoy debiera contar hasta cien y luego soñar.
En mi calle hay una acera gris donde se pegan las miradas del que mira adonde va.
En mi calle hay un banco que es tan largo y blanco como el mármol donde iremos a parar. Yo no sé por qué son tan blancas las altas ventanas que miran al cielo. En mi calle el mundo no habla la gente se mira y se pasa con miedo.
Si yo no viviera en la ciudad quizás vería el árbol sucio donde iba yo a jugar.
En mi calle de silencio está y va pasando por mi lado es un recuerdo desigual.
Yo no sé por qué estoy mirando por qué estoy amando, por qué estoy viviendo
Yo no sé por qué estoy llorando por qué estoy cantando, por qué estoy muriendo
Hoy viene a mí la damisela soledad con pamela, impertinentes y botón de amapola en el oleaje de sus vuelos. Hoy la voluble señorita es amistad y acaricia finalmente el corazón con su más delgado pétalo de hielo.
Por eso hoy gentilmente te convido a pasear por el patio, hasta el florido pabellón de aquel árbol que plantaron los abuelos. Hoy el ensueño es como el musgo en el brocal dibujando los abismos de un amor melancólico, sutil, pálido cielo.
Viene a mí, avanza, viene tan despacio, viene en una danza leve en el espacio.
Cedo, me hago lacio y ya vuelo, ave. Se mece la nave, lenta como el tul, en la brisa suave niña del azul.
Oh melancolía, novia silenciosa, íntima pareja del ayer. Oh melancolía, amante dichosa, siempre me arrebata tu placer. Oh melancolía, señora del tiempo, beso que retorna como el mar. Oh melancolía, rosa del aliento, dime quién me puede amar.
La resurrección
Con polvo del Arauco con piedra del Azteca con sangre del esclavo es la resurrección. Que enciende mariposas y las arroja al viento que da al volcán su coca y al trueno su canción. El sol ha sido izado por sus primeros sueños que aúllan despertando por la convocación.
El polvo con el polvo la piedra con la piedra se juntan como rostros y surge la ciudad. La antigua cordillera dibuja el sortilegio y al viento va afilando cantando libertad.
Retornan los guerreros al grito de la tierra de nuevo la leyenda se hace realidad.
El polvo sin mentiras de piedras con entrañas sabiendo que la vida es dura como es. Los muertos no equivocan su cita con el alba los muertos tienen bocas y corazón y pies. Los muertos han llegado el tiempo los convoca los muertos son estrellas que no tienen revés.
Allí ame a una mujer terrible, llorando por el humo siempre eterno de aquella ciudad acorralada por símbolos de invierno. Allí aprendí a quitar con piel el frío y a echar luego mi cuerpo a la llovizna, en manos de la niebla dura y blanca, en calles del enigma. Eso no está muerto, no me lo mataron ni con la distancia ni con el vil soldado. Allí entre los cerros tuve amigos que entre bombas de humo eran hermanos. Allí yo tuve más de cuatro cosas que siempre he deseado. Allí nuestra canción se hizo pequeña entre la multitud desesperada: un poderoso canto de la tierra era quien más cantaba. Eso no está muerto, no me lo mataron ni con la distancia ni con el vil soldado. Hasta allí me siguió, como una sombra, el rostro del que ya no se veía, y en el oído me susurro la muerte que ya aparecería. Allí yo tuve un odio, una vergüenza: niños mendigos de la madrugada, y el deseo de cambiar cada cuerda por un saco de balas. Eso no está muerto, no me lo mataron ni con la distancia ni con el vil soldado.
Venga la esperanza
Dice que se empina y que no alcanza que sólo ha llegado hasta el dolor dice que ha perdido la buena esperanza y se refugia en la piedad de la ilusión.
Sé de las entrañas de su queja porque padecí la decepción fue una noche larga que el tiempo despeja mientras suena en mi memoria esta canción:
Venga la esperanza, venga sola a mí lárguese la escarcha, vuele el colibrí hínchese la vela, ruja el motor que sin esperanza ¿dónde va el amor?
Cuando niño yo saque la cuenta de mi edad por el año dos mil El dos mil sonaba como puerta abierta a maravillas que silbaba el porvenir.
Pero ahora que se acerca saco en cuenta que de nuevo tengo que esperar que las maravillas vendrán algo lentas porque el mundo tiene aún muy corta edad.
Venga la esperanza, pase por aquí venga de cuarenta, venga de dos mil venga la esperanza, de cualquier color verde, roja o negra, pero con amor.
|