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1. Por quien merece amor (1981) 7. Canción urgente para Nicaragua (1980)
Te molesta mi amor, mi amor de juventud, y mi amor es un arte en virtud.
Te molesta mi amor, mi amor sin antifaz, y mi amor es un arte de paz.
Mi amor es mi prenda encantada, es mi extensa morada, es mi espacio sin fin. Mi amor no precisa fronteras; como la primavera, no prefiere jardín.
Mi amor no es amor de mercado, porque un amor sangrado no es amor de lucrar.
Mi amor es todo cuanto tengo; si lo niego o lo vendo, ¿para qué respirar?
Te molesta mi amor, mi amor de humanidad, y mi amor es un arte en su edad.
Te molesta mi amor, mi amor de surtidor, y mi amor es un arte mayor.
Mi amor no es amor de un solo, sino alma de todo lo que urge sanar. Mi amor es una amor de abajo
que el devenir me trajo para hacerlo empinar.
Mi amor, el más enamorado, es del más olvidado en su antiguo dolor. Mi amor abre pecho a la muerte y despeña su suerte por un tiempo mejor. Mi amor, este amor aguerrido, es un sol encendido, por quien merece amor.
Corrían los días de fines de guerra y había un soldado regresando intacto: intacto del frío mortal de la tierra, intacto de flores de horror en su cuarto.
Elevó los ojos, respiró profundo, la palabra cielo se hizo en su boca y como si no hubiera más en el mundo por el firmamento pasó una gaviota.
Gaviota, gaviota, vals del equilibrio, cadencia increíble, llamada en el hombro. Gaviota, gaviota, blancura del lirio, aire y bailarina, gaviota de asombro.
¿A dónde te marchas, canción de la brisa, tan rápida, tan detenida, disparo en la sien y metralla en la risa, gaviota que pasa y se lleva la vida?
Corrían los días de fines de guerra, pasó una gaviota volando, volando lento, como un tiempo de amor que se cierra, imperio de ala, de cielo y de cuándo.
Gaviota, gaviota, vals del equilibrio, cadencia increíble, llamada en el hombro. Gaviota, gaviota, blancura del lirio, aire y bailarina, gaviota de asombro.
Corrían los días de fines de guerra, pasó una gaviota volando y el que anduvo intacto rodó por la tierra: huérfano, desnudo, herido, sangrando.
Un corazón quiso saltar un pozo confiado en la proeza de su sangre y hoy se le escucha delirar de hambre en el oscuro fondo de su gozo.
El corazón se ahogaba de ternura, de ganas de vivir multiplicado y hoy es un corazón tan mutilado que ha conseguido morir de cordura.
Qué son, desangrado son, corazón.
Hablo de un corazón que se defiende de su vieja y usada maquinaria, hablo de un parto en una funeraria, hablo de un corazón que no comprende. Hablo de un corazón tan estrujado, tan pequeñín, tan pobre, tan quién sabe que en su torrente casi todo cabe sea real o sea imaginado.
Qué son, desangrado son, corazón.
Al corazón le faltaba su oreja y andaba distraído por la calle estrangulando con pasión un talle e incapaz de notar alguna queja.
El corazón de torpe primavera hizo que le injertaran el oído y tanta maldición oyó que ha ido a que le den de nuevo su sordera.
Qué son, desangrado son, corazón.
El domingo me fui a la sanzala, me puse las alas, me sentí mejor, porque oyendo un cantar de pioneros me sentí más lleno de Patria y de amor.
Fue como regresar a un lugar donde guardo raíces y luceros. Fue como si mi niña cantara y, más, me abrazara en aquella canción. Fui papá de un pionero de guerra aquí en esta tierra cantándole al sol.
Hoy mi deber era cantarle a la patria alzar la bandera sumarme a la plaza
Hoy era un momento más bien optimista un renacimiento un sol de conquista
Pero tú me faltas, hace tantos días que quiero y no puedo tener alegrías
Pienso en tu cabello que estalla en mi almohada y estoy que no puedo dar otra batalla
Hoy yo que tenía que cantar a coro me escondo del día susurro estoy solo
Qué hago tan lejos dándole motivos a esta jugarreta cruel de los sentidos
Tu boca pequeña dentro de mi beso conquista se adueña no toca receso
Tu cuerpo y mi cuerpo cantando sudores sonidos posesos febriles temblores
Hoy mi deber era cantarle a la patria alzar la bandera sumarme a la plaza
Y creo que acaso al fin lo he logrado soñando tu abrazo volando a tu lado.
Cuando estuve en un bosque encantado noté con asombro que una piedra me cantaba con modulaciones y con timbres de tenor.
Debajo de la piedra vi a un sapo invernando y supe que era el sapo el que cantaba y seguí buscando maravillas que saber.
Quería una princesa convertida en un dragón, quería el hacha de un brujo para echarla en mi zurrón, quería un vellocino de oro para un reino, quería que Virgilio me llevara al infierno, quería ir hasta el cielo en un fríjol sembrado, y ya.
De lejos vi una fuente que brillaba y corrí hacia ella, pues tenía aguas de oro: era inconfundible aquel color como miel. El sol se reflejaba en la fuente abandonada y supe que era el sol el que brillaba desilusionado por dos veces me alejé.
Quería una princesa convertida en un dragón, quería el hacha de un brujo para echarla en mi zurrón, quería un vellocino de oro para un reino, quería que Virgilio me llevara al infierno, quería ir hasta el cielo en un fríjol sembrado, y ya.
Después de mil fracasos como estos me sentí muy tonto: nos habían engañado; y me fui a buscar al primer hombre que mintió.
Caminé los caminos, recorrí los recorridos, pero cuando hallé al culpable hecho un mar de lágrimas, al verme, me pidió:
Yo quiero una princesa convertida en un dragón, yo quiero el hacha de un brujo para echarla en mi zurrón, yo quiero un vellocino de oro para un reino, yo quiero que Virgilio me lleve al infierno yo quiero ir hasta el cielo en un frijol sembrado y ya.
Se partió en Nicaragua otro hierro caliente con que el águila daba su señal a la gente
Se partió en Nicaragua otra soga con cebo con que el águila ataba por el cuello al obrero
Se ha prendido la hierba dentro del continente las fronteras se besan y se ponen ardientes
Me recuerdo de un hombre que por esto moría y que viendo este día -como espectro del monte- jubiloso reía
El espectro es Sandino con Bolívar y el Che porque el mismo camino caminaron los tres
Estos tres caminantes con idéntica suerte ya se han hecho gigantes ya burlaron la muerte
Ahora el águila tiene su dolencia mayor Nicaragua le duele pues le duele el amor
Y le duele que el niño vaya sano a la escuela porque de esa madera de justicia y cariño no se afila su espuela
Andará Nicaragua su camino en la gloria porque fue sangre sabia la que hizo su historia
Te lo dice un hermano que ha sangrado contigo te lo dice un cubano te lo dice un amigo
Al tibio amparo de la 214 se desnudaba mi canción de amor: llegaba el día, indiscreto y torpe, y la belleza nos hacía más pobres, más esclavos de la ronda, del reloj. Así pasaron los momentos locos, así pasaba la felicidad: huyendo siempre de mirada de otros, entretejiendo un universo loco de caricias dudas y complicidad.
Toma de mi todo, bébetelo bien, hay que ayunar al filo del amanecer. Toma de mi todo y todavía más, hay que esperar un largo no de claridad. Toma de mi todo cuanto pueda ser. El sol no da de beber.
A los tristes amores mal nacidos y condenados por su rebelión daré algún día mi canción de amigo y fundiré mi vino con su vino sin perder el sueño por la excomunión.
Y a quién me quiera incinerar los versos, argumentando un folio inmemorial, le haré la historia de este sol adverso que va llorando por el universo esperando el día que podrá alumbrar.
Toma de mi todo, bébetelo bien, hay que ayunar al filo del amanecer. Toma de mi todo y todavía más, hay que esperar un largo no de claridad. Toma de mi todo cuanto pueda ser. El sol no da de beber.
Si no creyera en la locura de la garganta del sinsonte si no creyera que en el monte se esconde el trino y la pavura
si no creyera en la balanza en la razón del equilibrio si no creyera en el delirio si no creyera en la esperanza
si no creyera en lo que agencio si no creyera en mi camino si no creyera en mi sonido si no creyera en mi silencio
qué cosa fuera que cosa fuera la maza sin cantera un amasijo hecho de cuerdas y tendones un revoltijo de carne con madera un instrumento sin mejores resplandores qué lucecitas montadas para escena
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera qué cosa fuera la maza sin cantera
un testaferro del traidor de los aplausos un servidor de pasado en copa nueva un eternizador de dioses del ocaso júbilo hervido con trapo y lentejuela
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera qué cosa fuera la maza sin cantera qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera qué cosa fuera la maza sin cantera
si no creyera en lo más duro si no creyera en el deseo si no creyera en lo que creo si no creyera en algo puro
si no creyera en cada herida si no creyera en la que ronde si no creyera en lo que esconde hacerse hermano de la vida
si no creyera en quien me escucha si no creyera en lo que duele si no creyera en lo que quede si no creyera en lo que lucha
qué cosa fuera que cosa fuera la maza sin cantera un amasijo hecho de cuerdas y tendones un revoltijo de carne con madera un instrumento sin mejores resplandores qué lucecitas montadas para escena
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera qué cosa fuera la maza sin cantera un testaferro del traidor de los aplausos un servidor de pasado en copa nueva qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera qué cosa fuera la maza sin cantera
un eternizador de dioses del ocaso júbilo hervido con trapo y lentejuela
qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera qué cosa fuera la maza sin cantera
Mi unicornio azul ayer se me perdió, pastando lo deje y desapareció. Cualquier información bien la voy a pagar. Las flores que dejó no me han querido hablar. Mi unicornio azul ayer se me perdió, no sé si se me fue, no sé si extravió, y yo no tengo más que un unicornio azul. Si alguien sabe de él, le ruego información, cien mil o un millón yo pagaré. Mi unicornio azul se me ha perdido ayer, se fue.
Mi unicornio y yo hicimos amistad, un poco con amor, un poco con verdad. Con su cuerno de añil pescaba una canción, saberla compartir era su vocación. Mi unicornio azul ayer se me perdió, y puede parecer acaso una obsesión, pero no tengo más que un unicornio azul y aunque tuviera dos yo solo quiero aquel. Cualquier información la pagaré. Mi unicornio azul se me ha perdido ayer, se fue.
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