BRAZOS
CRUZADOS :
Es una típica forma, en que el cuerpo se trata de proteger, así si alguien
me esta hablando de algún tema que me es desconocido mi reacción
inconsciente será de cruzar los brazos, y si es demasiado, cruzaré las
piernas. (obviamente si es que no hace frió en ese momento), pues es la
típica postura de CUANDO UNO TIENE FRIO!.
LA
FORMA DE SENTARSE:
En esta parte, la clave la tienen las rodillas, las rodillas indicaran para
donde esta dirigida nuestra atención ( en la mayoría de los casos ), así en
una reunión de amigos, es fácil ver quien tiene la atención del grupo!
REUNION EN CIRCULO : (De PIE)
Cuando hay varias personas reunidas en circulo, existen varias formas de
mantenerse de pie, pero mantendremos nuestra atención a la posición en que
tenemos todo el peso de nuestro cuerpo cargado en una sola pierna y la otra
en posición de descanso...es este ultimo pie quien nos indica para adonde se
encuentra nuestra atención, si el pie que esta descansando esta dirigido
hacia la persona que esta adelante, es aquel quien tiene de mayor forma
nuestra atención.
COMO
SABER CUANDO ALGUIEN MIENTE:
Existen dos formas de saber cuando alguien esta mintiendo:
La persona mientras esta contando lo sucedido se muerde el labio inferior.
La persona se tapa la boca mientras cuenta su mentira
ESTA
PENSANDO???:
La mas conocida .. rascarse la cabeza!
ESTA
OCULTANDO ALGO???
La mas típica tener las manos en los bolsillos, se descartara esto si hace
frío.
MUEVE MUCHOS LOS BRAZOS AL HABLAR:
Estamos frente a una persona que dice lo que piensa un poco impulsivo, pero
no se queda con pelos en la lengua!
GESTOS AL SENTARSE... Y SUS SIGNIFICADOS
Si la persona se sienta con las dos piernas unidas paralela una a la otra:
denota una personalidad cuidadosa, ordenada, equilibrada.
Si el individuo cruza la pierna en ángulo de 90 grados, al nivel de la
rodilla: es. ambicioso, competitivo (una posición poco común entré las
mujeres).
La mujer que se sienta en la posición anterior, o con las piernas abiertas:
revela independencia, un concepto muy definido de su imagen. Generalmente
tiene un sentido del humor desarrollado, y es generosa.: aunque agresiva
para lograr sus propósitos.
Cuando se cruza una pierna sobre la otra al nivel de la rodilla, pero se
tuercen una de las dos: se trata de una persona perfeccionista, aunque
insegura, ansiosa.
El hombre que se sienta con una pierna sobre la otra (apuntando hacia al
suelo): manifiesta una personalidad balanceada, una actitud pasiva ante
situaciones que se le puedan presentar en la vida, las cuales resuelve sólo
después de un análisis meticuloso...quizás muy tarde.
Si la persona se sienta sobre una pierna (esconde la otra): sugiere una
personalidad conformista, a quien no siempre le es fácil tomar decisiones.
No olvidemos, qué las posiciones que los seres humanos adoptan al sentarse
revelan abiertamente las emociones que esos individuos están sintiendo en un
momento determinado. Por ello aconsejamos que controle sus sentimientos o,
por el contrario, envíe mensajes precisos... de acuerdo con la posición que
adopta al sentarse, y los movimientos que realiza con sus brazos, manos y
piernas.
Recordemos:
Mantenga siempre una posición apropiada y evite los movimientos constantes y
abruptos. Estos denotan intranquilidad, nerviosismo, temor, falta de
control. Por regla general, los individuos que saben cómo sentarse, que
controlan sus movimientos mientras están sentados se consideran "más
responsables", "más confiables", "con más sentido común:. ¿no es esta la
imagen que usted quiere proyectar? Por el contrario, quienes no logran
mantener una misma posición mientras están sentados, aquellos que mueven sus
brazos y manos con frecuencia, generalmente se les califica de ''erráticos"
e "irresponsables".. aunque esto esa lejos de ser cierto. De nuevo son
imágenes psicológicas percibidas universalmente.
¿Rigidez al sentarse...una posición demasiado forzada? Es evidencia de
tensión, nerviosismo, agresividad. Estas son emociones que no deben
mostrarse en ningún momento, ya que revelan al contrincante deficiencias de
personalidad que lo colocan en una posición de ventajas. Procure mantener
una posición relajada al sentarse, aunque tenga que realizar cierto
esfuerzo, para mostrar esa “naturalidad controlada”. que usted quiera hacer
algún comentario al respecto; el silencio es un arma de guerra. Evite hacer
movimientos con su cuerpo ante una frase que le provoque sorpresa, o con la,
que no esté de acuerdo. Haga saber su opinión en el momento que considere
más oportuno... ¡no antes!
No cruce las piernas.. ,¡mantenga ambos pies sobre el piso! Esto sugiere
seguridad en si mismo,una persona de, conceptos, inalterables, integra
incapaz de ser estremecida ante una sorpresa o situación de crisis. Es más,
está comprobado que la posición más confortable del ser humano al sentarse
es con ambos pies firmemente plantados en el suelo... como si estuviera
listo para reaccionar, levantarse y presentar batalla a la menor
provocación.
La “indiferencia". En determinadas ocasiones, uno quiere mostrar
indiferencia... restarle, (por algún motivo determinado) importancia a una
situación. En estos casos, también utilice el lenguaje de su cuerpo en una
forma efectiva. Uno de los métodos apropiados de hacerlo es, precisamente,
cruzar las piernas y echarse hacia atrás en el asiento. Esta posición denota
confianza y seguridad absoluta en si mismo. Sin embargo, es solo una imagen
que se proyecta para enviar un mensaje de confianza.
¿Desea mostrar atención extrema...expresar un estado de alerta total?
Coloque ambos pies sobre el piso, las manos sobre las rodillas, e inclínese
ligeramente hacia delante. Esta posición, además sugiere un estado de
control absoluto sobre una situación determinada.
Mantener las piernas cruzadas y balancear una de ella, sugiere nerviosismo,
timidez y temor. ¿Son esos los sentimientos que usted quiere proyectar a los
demás...? De lo contrario, evite esos movimientos reveladores de sus
verdaderos sentimientos
¡Controle los movimientos de sus manos!. Recuerde que sus manos dicen más de
lo que queremos expresar. Al sentarse, mantenga los brazos sobre sus piernas
o sobre los lados de la butaca o sillón. Esta es una posición neutra que
expresa muy poco de lo que usted está realmente pensando. De nuevo, ofrezca
el mínimo de información a quienes compiten con usted de una forma u otra.
En todo momento, mantenga sus manos visibles. Ocultarlas debajo de las
piernas, o detrás de un bolso o chaqueta, sugiere timidez, falsedad, temor,
inseguridad. ¡No! Usted está listo para actuar; sus manos pueden esgrimir
cualquier arma. ¡Hágalo saber así...silentemente...con el silencioso
lenguaje de su cuerpo!
Si la mujer estrecha un objeto contra su pecho (los libros, un regalo, etc):
está manifestando un instinto maternal desarrollado y no satisfecho. También
es un gesto que puede sugerir determinado complejo físico...se avergüenza
del tamaño de sus senos (por grandes o pequeños); teme una agresión física
(porque se considera vulnerable), y esta es su manera de protegerse.
Cuando una persona se sienta muy próxima a otra, ligeramente mirando en su
dirección: Existe grado de comunicación grande entre estos dos individuos,
por eso forman con sus cuerpos lo que los sicólogos llaman “el circulo de la
comprensión”. Es importante mencionar que este círculo no tiene que estar
integrado únicamente por miembros del sexo opuesto, unidos por una relación
sentimental...dos amigas pueden igualmente, manifestar de esta forma el
grado de comunicación que logran al conversar. Entre hombres es más difícil
esta manifestación del lenguaje del cuerpo.
GESTOS ENTRE PAREJAS
Si los miembros de una pareja apenas se miran o se tocan: la relación es
fría: es posible que existan serias diferencia emocionales entre ambos. Por
el contrario, una pareja cuyos miembros constantemente están estableciendo
contacto físico entre sí revela el interés que uno siente por otro ( en
todos los niveles). En estas parejas con relaciones sólidas, sus miembros
hasta se sientan más cerca el uno del otro que en aquellas en que el
distanciamiento ya es evidente (éstas con frecuencia cruzan las piernas y
los brazos, porque el nivel de comunicación es mínimo).
Los cónyuges que se tocan constantemente en público, expresando “amor”: es
una manera de comunicar precisamente la inseguridad que amenaza esa relación
débil en muchos puntos.
La mujer que no usa sostenes y revela su busto debajo de la ropa: es posible
que adopte esta costumbre sin preocuparse mayormente del lenguaje silente
que su cuerpo está proyectando a otros. Pero sí debe estar consciente de que
su mensaje silente es interpretado por los hombres a su alrededor como una
provocación sexual ("estoy disponible", "este es el premio que puedo darte
si me conquistas", etc.), sobre todo en nuestra cultura latina. La misma
interpretación se aplica a los hombres. que usan sus pantalones demasiado
ceñidos sugiriendo el área de los genitales.
Si el hombre toca el área de los genitales: es un gesto común en muchas
culturas. Equivale a una reafirmación de una masculinidad que no siempre se
está seguro de lograr proyectar: "soy” hombre... y puedo demostrarlo ,en
cualquier momento".
VELOCIDAD AL CAMINAR
La Persona que camina muy aprisa: sugiere una personalidad dinámica,
inquieta, ansiosa por cumplir las metas que se traza en un tiempo
determinado. No le gusta hacer esfuerzos en vano.
Si el individuo camina con pasos vacilantes, y no mantiene una dirección
recta al caminar: denota. una personalidad igualmente vacilante, errática,
insegura, tímida, cansada por los embates recibidos en la vida... ¡vencida!
al Es característica de las personas ancianas. '
OTROS GESTOS
Una sonrisa es siempre una manifestación espontánea de satisfacción por algo
(o por alguien). Pero la sonrisa también puede ser forzada, y entonces se
convierte en una especie de máscara para nuestros verdaderos sentimientos.
Es 1ª llamada ''sonrisa profesional" qué se, fuerzan en mostrar ciertos
actores, hombres de negocio, políticos, etc. para proyectar su mejor "imagen
total". Curiosamente es fácil detectar la "sonrisa profesional" si se
analizan otros detalles del rostro. En la inmensa mayoría de los casos,
cuando unos labios 'fuerzan” una sonrisa, la mirada fría e incoherente
neutraliza el mensaje que se trata de proyectar con ella. ¡Compruébelo!
Cuando se llama la atención por la ropa y la forma en que uno se viste, no
sólo se proyecta una personalidad exhibicionista, sino que se demuestra un
carácter rebelde, independiente, muchas veces desconsiderado (“no me importa
lo que puedas pensar de mí”, porque en el fondo no me interesas”)
”Jugar” con un lápiz o un objeto cualquiera (los anteojos, la cajetilla de
los cigarros, el encendedor, una moneda, las llaves, etc.)mientras se
escucha a una persona: Es evidente que lo que la persona está diciendo nos
provoca nerviosismo, inquietud, ansiedad. Como no sabemos qué reacción
pueden provocar nuestros sentimientos reprimidos, preferimos “controlarlos”
al jugar con un objeto determinado. En realidad estamos tratando de ganar
tiempo y preparándonos para dar una respuesta apropiada o reaccionar
adecuadamente. Esta misma interpretación se aplica a los garabatos que
hacemos mientras hablamos por teléfono, o mientras esperamos que nos llegue
el turno de expresar nuestra opinión en una confrontación personal y
directa.
Si un empleado se aproxima bastante a su jefe (aunque sin violar su espacio
vital): Está mostrando su solidaridad con los conceptos de su superior,
respeto por la autoridad que ejerce.
Por el contrario, si cruza las piernas o los brazos mientras habla con él, o
si se mantiene en tensión, está revelando el nerviosismo que lo embarga ante
la posibilidad de que el jefe pueda detectar sus verdaderos pensamientos
(“estas equivocado, no comparto tu opinión “, “tengo que complacerte porque
eres el jefe, pero... ya verás los resultados”); el terror que provoca en él
(un complejo de timidez).
Si un jefe convoca a una reunión y comienza a hablar inmediatamente sobre el
tema que motiva la reunión: sugiere que existe un grado de tensión alto. La
“comunicación” en estas situaciones es casi imposible de lograr, porque este
tipo de actitud didáctica, paternalista o de reproche casi siempre provoca
rechazo en los demás. Mientras más demore la exposición que haga el
individuo con autoridad a sus subalternos, menor es la posibilidad de que
estos expresen su opinión y se establezca un verdadero diálogo. En el fondo,
aunque no lo reconozcan, todos están intimidados en mayor o menor grado por
la autoridad que deben aceptar.
Mientras una persona con autoridad habla, lo más probable es que evitemos
establecer un contacto visual directo con ese individuo. Esta manifestación
del lenguaje del cuerpo no significa respeto, sino “dame tiempo para
considerar si voy a estar de acuerdo contigo, o no”.
La persona que domina el lenguaje silente del cuerpo y controla los
movimientos inconscientes que pueda hacer mientras habla, generalmente
olvida que hay partes de su cuerpo que siempre se rebelan a sus intenciones
y contradicen sus verdaderas emociones... .¡analícelas! Pero tenga presente
que una persona con movimientos limitados y estudiados, es posible que esté
ocultando la verdad detrás de su exposición y que quiera deliberadamente
tergiversar una situación para favorecerse a sí mismo.
Mirar el reloj mientras se habla: Denota prisa, intranquilidad ante la
posibilidad de no ser comprendido como uno espera ("quisiera disponer de más
tiempo para, explicarte todo esto en una forma más clara, Pero...").
Mirar el reloj mientras otra persona habla: Es un gesto rudo, que revela
impaciencia ("Acaba de decir lo que tengas pendiente, porque tengo otras
cosas por hacer. que considero más importantes").
Los estudiantes que se sientan en los primeros asientos de un aula: Revelan
receptividad a lo que les explica el maestro. Sus intenciones genuinas son
las de aprender, participar activamente en los trabajos sugeridos por el
profesor. No tienen nada que ocultar, y por eso se ''muestran"... de cuerpo
entero.
Aquellos estudiantes que se esconden al final del aula, no tienen el mismo
grado de interés por aprender lo que el profesor pueda enseñarles.
La persona que se mantiene siempre en una posición vertical: Muestra
seguridad en sí misma, no tiene nada que esconder. y por ello esta lista
para responder ante algún "ataque" que le puedan hacer.
La persona que se encoge: Ha sufrido demasiado (emocionalmente, sobre todo),
y en general está vencida por la vida. Es un gesto similar al "hombros
caídos".
Un tono de voz demasiado alto: Sugiere una personalidad agresiva, capaz de
actuar con violencia en un momento determinado.
Pisadas repetidas en el suelo, mientras se está estático: Sugiere
nerviosismo, impaciencia, intranquilidad. Se está acumulando tensión, y es
posible que estos sentimientos reprimidos estallen en algún momento.
Tamborilear los dedos sobre una superficie: Intranquilidad, impaciencia...La
misma interpretación anterior.
En un Lugar público, mantenernos lejos de otras personas: Sugiere
independencia, un carácter básicamente introvertido, una personalidad
posiblemente tímida y reprimida.
Silbar mientras se camina por un lugar solitario: No, no estamos llamando la
atención, estamos simplemente haciendo un ajuste psicológico por el temor
que sentimos de recibir cualquier tipo de agresión inesperada.
Hacer una ligera reverencia al estrechar la mano de una persona, o al
despedirnos: No es señal de sumisión, como algunos interpretan, sino de
respeto y cortesía. Generalmente esta reverencia se hace ante personas
mayores o de autoridad reconocida.
Cuando nos inclinamos hacia adelante, en dirección a otra persona: Queremos
prestarle total atención, hacerle comprender que nos “estamos entregando” a
ella.
Echarse hacia atrás en una butaca: Sugiere confianza absoluta en uno mismo,
independencia, un espíritu rebelde al que no le importa mucho la opinión de
los demás.
Poner los pies sobre la mesa: denota relajamiento total, control absoluto.
PARA QUE NO LO OLVIDES
Por último, vale la pena tener presente que todos estos gestos son
manipulables por terceros
"que los leen sin nuestro permiso y los pueden usar a su favor".
Si estamos conscientes de que todas estas prácticas de la manipulación de la
voluntad por medio del lenguaje del cuerpo se utilizan con tanta frecuencia,
podemos. evitar que las mismas no sean aplicadas con el propósito de
controlar nuestras decisiones y manipular nuestras actividades.
Pero igualmente constituyen armas sociológicas poderosísimas que nosotros
también podemos esgrimir a nuestro favor en nuestras relaciones con los
demás.